
UPCN volvió a exigir la reapertura urgente de paritarias en La Plata. Es el segundo pedido en poco más de un mes, en medio de salarios que, según el gremio, quedaron desactualizados frente a la inflación.
La tensión salarial en La Plata suma un nuevo capítulo. El gremio UPCN le presentó una nota al intendente Julio Alak para exigir la reapertura “urgente” de paritarias municipales, con el argumento de que los sueldos vienen perdiendo poder adquisitivo en un contexto inflacionario que no da tregua.
No es un reclamo aislado. Es el segundo pedido formal en apenas 40 días. El primero fue en marzo, tras la apertura de sesiones, y no obtuvo respuesta. El silencio oficial empieza a pesar tanto como la inflación.
El último aumento para los trabajadores municipales fue del 10% y se aplicó con el sueldo de enero. Desde entonces, no hubo nuevas actualizaciones, a pesar de que la paritaria provincial —referencia habitual para el municipio— siguió moviéndose.
Desde el Ejecutivo local, Alak sostiene otra narrativa: asegura que desde 2023 hubo una recomposición salarial del 248%, superando a la inflación acumulada. También destacó que el salario promedio ronda los $877.000 y que el mínimo “se sextuplicó”. Pero ese argumento choca con el reclamo actual de los gremios, que advierten que la dinámica inflacionaria volvió a correr el arco.
El conflicto no es solo técnico. Es político. Mientras el Municipio muestra números acumulados, los trabajadores miran el presente: cuánto rinde hoy el sueldo en el bolsillo. Y ahí aparece la tensión real.
Con dos pedidos ignorados y sin convocatoria a paritarias en el horizonte, la pulseada queda abierta. La pregunta ya no es si habrá discusión salarial, sino cuánto más puede demorarse sin que el conflicto escale.