
Más de 1.500 denuncias vecinales expusieron fallas estructurales en toda la ciudad. Con apenas dos casos resueltos, el foco se posa sobre la capacidad de respuesta del Municipio.
En cuestión de días, La Plata acumuló 1.547 reclamos ciudadanos que trazan una radiografía cruda del estado de la ciudad. De ese total, 667 ya fueron presentados ante el Municipio, 878 siguen en espera y apenas 2 figuran como solucionados.
El dato no es solo el volumen, sino la proporción: la resolución es prácticamente nula frente a una demanda que crece de forma acelerada.
El desglose deja todavía más claro el problema. Las calles en mal estado concentran 602 denuncias (39%), muy por encima del resto. Le siguen fallas en luminarias con 316 reclamos (20%) y la acumulación de residuos con 173 (11%). Más atrás aparecen inseguridad (6%), problemas de agua (5%) y arbolado público (5%), entre otros.
No se trata de episodios aislados. La repetición de los mismos reclamos en distintos barrios muestra un patrón: problemas básicos que atraviesan toda la ciudad y que no encuentran respuesta sostenida.
El relevamiento, impulsado por una iniciativa privada en la que participó la exconcejal Julia Matheos junto a un equipo tecnológico, logró ordenar y visibilizar lo que ya era parte de la experiencia cotidiana de los vecinos: calles deterioradas, zonas oscuras, basura acumulada y servicios que fallan.
El primer informe con estos datos ya fue entregado a la Municipalidad, con la expectativa de que funcione como insumo para la gestión. Sin embargo, la brecha entre reclamos y soluciones instala una pregunta más profunda: si el problema está identificado, ¿por qué no se corrige?
El diagnóstico está hecho, con números y geolocalización. Lo que falta ahora no es información, sino capacidad de respuesta. Y ahí es donde empieza el verdadero problema.