
Un hombre fue atacado por motochorros cuando volvía de trabajar y quedó gravemente herido. La secuencia suma un dato inquietante: también le robaron quienes lo asistieron.
La inseguridad en La Plata volvió a escalar con un episodio que combina violencia extrema y una escena difícil de explicar. Un motociclista de 37 años permanece internado en grave estado tras ser interceptado por motochorros durante la madrugada del martes en la zona de 31 entre 71 y 72.
La víctima, identificada como Jonatan Abel Scalise, regresaba de trabajar cuando fue advertido por otro conductor sobre una moto sospechosa que lo seguía. Intentó esquivar la situación, pero a pocos metros fue alcanzado por dos delincuentes que lo amenazaron con un arma.
Según el relato de su pareja, el hombre aceleró para escapar, pero los motochorros lo encerraron y lo empujaron, provocando que cayera violentamente al asfalto y perdiera el conocimiento. El impacto le generó un cuadro grave: permanece internado en el Hospital San Martín con sangrado cerebral.
La secuencia suma un dato todavía más inquietante. Tras el ataque, cuando logró reaccionar momentáneamente y pedir ayuda, dos personas le prestaron un celular para llamar a su pareja. Pero, según la denuncia, también aprovecharon la situación para abrir su mochila y llevarse dinero y pertenencias.
Cuando su esposa llegó, encontró una escena brutal: el hombre ensangrentado, inconsciente y tirado en la calle. La moto seguía en el lugar, pero no así sus objetos personales.
La investigación quedó en manos de la comisaría Quinta, que analiza cámaras de seguridad para identificar a los agresores. Hasta ahora no hay detenidos.
El caso deja una imagen incómoda: no solo el ataque violento de motochorros, sino también una calle donde ni siquiera quien ayuda es garantía de seguridad. En La Plata, la línea entre víctima y presa parece cada vez más fina.