
El gobierno bonaerense autorizó aportes no reintegrables por $2.125 millones para financiar la etapa regional de los Juegos Bonaerenses. El desembolso se conoce mientras establecimientos provinciales, como el Hospital Alejandro Korn de Melchor Romero, siguen acumulando denuncias de trabajadores por graves problemas de infraestructura y recursos.
El gobierno de Axel Kicillof autorizó un gasto de $2.125.163.640 para financiar la etapa regional de la 35° edición de los Juegos Bonaerenses, en medio de cuestionamientos por las condiciones en las que funcionan distintos servicios públicos dependientes de la Provincia.
El desembolso fue oficializado mediante el Decreto N° 1360/2026 y consiste en aportes no reintegrables que serán distribuidos entre municipios bonaerenses para afrontar los gastos de la competencia deportiva y cultural.
Del total, $1.722 millones serán destinados al componente deportivo juvenil, $256,8 millones a adultos y otros $145,8 millones a actividades culturales. Los municipios deberán justificar posteriormente el uso del dinero ante el Tribunal de Cuentas.
La cifra vuelve a poner bajo discusión las prioridades presupuestarias del gobierno provincial. Mientras Kicillof dispone más de $2.125 millones para los Juegos Bonaerenses, trabajadores de hospitales dependientes de su administración vienen denunciando problemas básicos de funcionamiento.
Uno de los casos más sensibles es el Hospital Alejandro Korn de Melchor Romero. Allí, empleados denunciaron durante agosto pérdidas de agua, problemas de calefacción, mobiliario deteriorado, instalaciones eléctricas que consideran riesgosas y deficiencias en distintos sectores de internación.
Los reclamos continuaron incluso después de obras realizadas por la Provincia. A fines de agosto, trabajadores volvieron a cuestionar el estado de los quirófanos y reclamaron explicaciones sobre compras, contrataciones y el manejo de los recursos del establecimiento.
En paralelo, el reparto para los Juegos Bonaerenses tendrá diferencias importantes entre municipios. Patagones recibirá $37,1 millones; Pehuajó, $36,8 millones; General Arenales, $30,6 millones; y Chacabuco, $30,2 millones. En el extremo contrario, Villarino figura sin asignación.
El punto no pasa por la existencia de los Juegos Bonaerenses, una política provincial de larga trayectoria, sino por el volumen de recursos destinados y las prioridades elegidas por la administración de Kicillof cuando todavía existen reclamos graves dentro de áreas esenciales que dependen del mismo gobierno.
Los más de $2.125 millones destinados a la competencia vuelven a poner el foco sobre una pregunta central para la gestión bonaerense: cómo prioriza Axel Kicillof el uso de los recursos públicos mientras hospitales provinciales siguen reclamando respuestas a problemas elementales de infraestructura y funcionamiento.