
El diputado libertario respaldó la protesta convocada por vecinos de distintos barrios y apuntó contra la gestión municipal. El reclamo se realizará el 31 de julio ante la sucesión de robos y la falta de respuestas oficiales.
El diputado provincial Juanes Osaba cuestionó con dureza al intendente Julio Alak por la crisis de inseguridad que atraviesa La Plata y respaldó el alarmazo convocado por vecinos de distintos puntos de la ciudad.
La protesta se realizará el próximo 31 de julio a las 21 y contará con alarmas vecinales, bocinazos, cacerolazos y un apagón simbólico. La convocatoria fue impulsada por referentes de Los Hornos, Tolosa, Villa Elvira, Villa Elisa, El Mondongo y otras localidades que denuncian robos cotidianos y falta de respuestas.
Frente al creciente malestar vecinal, Osaba responsabilizó políticamente a la administración de Alak y sostuvo que el intendente perdió el control de la ciudad.
“Alak ya se fue. La Plata es tierra de nadie. En un mes, le prendieron fuego la Municipalidad, destrozaron 7 y 50 y ahora los vecinos preparan un alarmazo por la inseguridad. El que tiene que andar con miedo es el delincuente, no el platense de bien”, expresó el legislador.
La declaración de Osaba se produjo después de que las asambleas barriales anunciaran una protesta abierta a toda la comunidad. Los organizadores invitaron a los platenses a participar durante algunos minutos desde sus propias viviendas, haciendo sonar alarmas, bocinas o cacerolas, o apagando las luces.
Daniel Arripe, integrante de la Asamblea Vecinal de Los Hornos, aseguró que todos los días se registran robos en distintas localidades y afirmó que las autoridades “hace un año y medio que no dan la cara”. También denunció que los vecinos debieron pagar sus propias cámaras porque las prometidas por el Municipio todavía no fueron instaladas.
El alarmazo vuelve a colocar la inseguridad en el centro de la agenda platense y profundiza el cuestionamiento a Alak. Mientras los vecinos se organizan para protegerse y hacer visible su reclamo, Osaba busca consolidarse como la principal voz opositora frente a una gestión municipal cada vez más cuestionada por su respuesta ante el delito.