
El Gobierno nacional presentó en Diputados un nuevo régimen de promoción para grandes inversiones en industrias estratégicas. El esquema contempla beneficios fiscales, estabilidad regulatoria por 30 años y apunta a sectores vinculados a tecnología, energía e infraestructura digital.
El Gobierno nacional envió al Congreso el proyecto de ley para crear el denominado “Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias”, conocido como Súper RIGI, una iniciativa orientada a captar inversiones de gran escala en sectores considerados estratégicos para el desarrollo productivo y tecnológico del país.
La propuesta fue remitida a la Cámara de Diputados mediante el Mensaje N°181/2026 y lleva las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo.
El proyecto establece beneficios tributarios, aduaneros, cambiarios y regulatorios para iniciativas que demanden inversiones mínimas de u$s1.000 millones y estén vinculadas a actividades de alto componente tecnológico o desarrollo experimental.
Entre los sectores alcanzados aparecen inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología avanzada, infraestructura digital estratégica, hidrógeno, gas natural licuado (GNL), reactores nucleares pequeños, baterías de litio y manufacturas tecnológicas.
Según el texto oficial, el objetivo es posicionar a Argentina como un destino competitivo para inversiones globales en industrias de alto valor agregado, luego de años marcados por restricciones cambiarias, presión tributaria e inestabilidad normativa.
El esquema contempla una reducción del Impuesto a las Ganancias al 15%, amortización acelerada de inversiones, devolución de IVA mediante certificados fiscales, exenciones de derechos de importación y exportación y estabilidad tributaria, aduanera y cambiaria durante 30 años.
Además, las empresas adheridas podrán acceder progresivamente a la libre disponibilidad de divisas generadas por exportaciones: un 20% luego del primer año, 40% después del segundo y el 100% a partir del tercer año desde el inicio de las exportaciones.
La iniciativa también prevé una reducción de contribuciones patronales al 10% para nuevas relaciones laborales generadas por los proyectos incluidos en el régimen.
El proyecto establece que las inversiones deberán canalizarse mediante Vehículos de Proyecto Único (VPU), sociedades creadas exclusivamente para desarrollar cada iniciativa. Además, exige comprometer al menos el 20% de la inversión total durante los primeros dos años desde la adhesión.
Otro de los puntos centrales es que provincias y municipios deberán adherir formalmente al régimen para que las empresas puedan acceder a los beneficios. El texto sostiene además que cualquier normativa local que limite las condiciones establecidas por el esquema será considerada nula.
El plazo inicial de adhesión será de cinco años, con posibilidad de extenderse por un año adicional.
Desde el Ejecutivo sostienen que el Súper RIGI busca acelerar inversiones estratégicas, impulsar exportaciones, generar empleo y promover el desarrollo de proveedores locales vinculados a industrias de gran escala y fuerte demanda de capital.
Con el envío del proyecto al Congreso, el Gobierno busca avanzar en una nueva etapa de promoción de inversiones enfocada en sectores tecnológicos y energéticos de alta complejidad, con el objetivo de ampliar la inserción de Argentina en cadenas globales de valor.