
El vocero presidencial Adrián Ravier sostuvo que 8.043 alumnos extranjeros cursan Medicina en la Universidad Nacional de La Plata. Se reabre la discusión sobre quién debe financiar esas carreras.
El Gobierno nacional afirmó que el 51% de los estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) son extranjeros y volvió a cuestionar que el Estado argentino financie completamente la formación de personas provenientes de otros países.
El vocero presidencial Adrián Ravier difundió un cuadro atribuido a la Subsecretaría de Políticas Universitarias según el cual 8.043 de los 15.920 alumnos de Medicina nacieron fuera de la Argentina. “Disfrutan gratis de los servicios financiados por los pagadores de impuestos argentinos”, sostuvo el funcionario al presentar las estadísticas.
El porcentaje difundido por el Gobierno difiere de los registros nominales de la UNLP. Según datos correspondientes a 2024, la Facultad de Ciencias Médicas tenía 23.838 estudiantes, de los cuales 9.173 habían nacido en otro país: el 38,5%. Si se consideran únicamente quienes completaron sus estudios secundarios en el exterior, la proporción baja al 28,6%.
Entre los ingresantes, sin embargo, el porcentaje vuelve a acercarse a la mitad: 3.772 de los 7.852 anotados en 2024 habían nacido fuera de la Argentina, equivalentes al 48%. Las diferencias responden al universo y al criterio utilizados para realizar el cálculo, pero los datos de la propia Universidad confirman que Ciencias Médicas concentra la mayor presencia extranjera de toda la UNLP.
La discusión se produce después de que el Gobierno habilitara a las universidades nacionales a cobrarles aranceles a los estudiantes extranjeros con residencia temporaria. El DNU 366/2025 no obliga a hacerlo y deja la decisión en manos de cada institución. Los argentinos y los extranjeros con residencia permanente mantienen garantizada la gratuidad.
El esquema vigente tampoco establece una contraprestación general para quienes reciben su formación en el país y posteriormente se marchan. No existe una obligación de trabajar durante un período determinado en el sistema sanitario argentino, devolver parte del costo de la carrera ni acreditar un acuerdo de reciprocidad con el país de origen.
El debate ya había tenido otro episodio en 2023, cuando un grupo de alumnos brasileños pretendía que las clases y los exámenes también se realizaran en portugués. Otros estudiantes de esa misma nacionalidad entrevistados por el medio rechazaron el planteo. Actualmente, la UNLP exige que los aspirantes cuya lengua materna no sea el español acrediten un dominio adecuado del idioma.
La controversia adquiere mayor impacto en medio de los reclamos por el estado de la salud pública bonaerense. Trabajadores del Hospital Alejandro Korn de Melchor Romero denunciaron durante julio cortes de servicios, falta de gas, problemas de calefacción, escasez de insumos, humedad, filtraciones y deterioro de sectores críticos. El personal advirtió incluso sobre un posible riesgo sanitario.
La UNLP depende del presupuesto nacional y los hospitales bonaerenses son financiados por la Provincia, por lo que no comparten una misma partida directa. Sin embargo, ambos casos exponen una discusión más amplia sobre las prioridades del Estado: si la Argentina debe continuar financiando íntegramente la formación profesional de residentes temporarios mientras sus propios servicios públicos enfrentan carencias graves.
El dato difundido por el Gobierno, aun con las diferencias estadísticas planteadas por la Universidad, vuelve inevitable el debate sobre el arancelamiento, la reciprocidad y alguna forma de retribución para quienes se forman con recursos públicos argentinos y luego deciden ejercer en otro país.