
Una familia fue asaltada en San Carlos por una banda que escapó en auto y a pie. Dos sospechosos fueron detenidos tras una persecución, pero hay prófugos. Uno de los arrestados había recuperado la libertad recientemente.
La secuencia fue rápida, violenta y conocida en La Plata. Un grupo de delincuentes entró a una vivienda de San Carlos, sorprendió a un hombre de 58 años y, bajo amenazas, obligó a la familia a entregar dinero y objetos de valor.
El hecho ocurrió en 133 entre 43 y 44. Los asaltantes ingresaron tras saltar un paredón y aprovechar una puerta sin llave. Con el control de la situación, exigieron ahorros y escaparon con dólares, pesos, joyas y relojes. La huida quedó registrada por cámaras de seguridad: abordaron un Chevrolet Spin gris y aceleraron.
El llamado al 911 activó un operativo que derivó en una persecución por la zona sur de la ciudad. La Policía Bonaerense logró interceptar el vehículo en 7 y 602. Los sospechosos intentaron seguir la fuga a pie, pero fueron reducidos.
Hay dos detenidos, ambos de nacionalidad chilena, de 20 y 23 años. En su poder se secuestraron US$4.300, más de $3,5 millones, joyas y elementos utilizados en el asalto. El punto más sensible del caso: uno de ellos había sido liberado pocos días antes.
Mientras tanto, el resto de la banda logró escapar y continúa prófugo. La investigación sigue abierta y el operativo de búsqueda se mantiene activo.
La escena combina todos los elementos que se repiten: entradera, fuga, persecución, detenciones parciales y un dato que vuelve a encender el debate sobre reincidencia. En La Plata, la pregunta no es solo quiénes faltan detener, sino qué pasa después.