
El Hospital Garrahan difundió públicamente una deuda superior a los $9.151 millones correspondiente a IOMA. En paralelo, el Ministerio de Salud nacional informó pasivos millonarios de la Provincia con hospitales SAMIC y centros sanitarios bajo gestión compartida.
En medio de la convocatoria a la Marcha en Defensa de la Salud Pública, impulsada por sectores sindicales y políticos opositores al Gobierno nacional, el Hospital Garrahan difundió en sus pantallas internas el monto de la deuda que la obra social bonaerense IOMA mantiene con la institución.
Según las imágenes que circularon en las últimas horas, en el centro pediátrico se exhibió el siguiente mensaje: “$9.151.216.131 es la deuda de la provincia de Buenos Aires (IOMA) con el Hospital Garrahan”.
La cifra corresponde a prestaciones brindadas a afiliados de la obra social provincial y vuelve a poner el foco sobre los atrasos en los pagos a hospitales y prestadores sanitarios.
La difusión de estos datos se produjo de manera simultánea con la movilización organizada bajo la consigna “La salud no puede esperar”, en la que distintos sectores cuestionaron las políticas sanitarias del gobierno de Javier Milei.
En paralelo, el Ministerio de Salud de la Nación también exhibió carteles con cifras vinculadas a la situación financiera entre la Provincia y el sistema sanitario nacional.
Uno de los mensajes señalaba que el Gobierno nacional destinó “1.812.000.000.000” de pesos a la salud de los bonaerenses, mientras que otro indicaba una “Deuda de Kicillof con la Salud” de 644 mil millones de pesos.
De acuerdo con información oficial, la provincia de Buenos Aires mantiene una deuda de 644.700 millones de pesos con hospitales SAMIC, que funcionan bajo administración compartida entre Nación y Provincia.
Además, IOMA acumula un pasivo adicional de 14.700 millones de pesos con hospitales nacionales y centros SAMIC por prestaciones médicas realizadas a sus afiliados.
Desde el Gobierno nacional señalaron que la inversión total en salud destinada a la provincia incluye programas de atención en hospitales nacionales, provisión de medicamentos oncológicos y de alto costo, campañas de vacunación, tratamientos de alta complejidad, políticas vinculadas a discapacidad y programas sanitarios como Remediar y Sumar+.
La situación reavivó el debate sobre el financiamiento del sistema sanitario y el estado de las cuentas entre la Provincia y distintos hospitales nacionales, en un contexto de fuerte discusión política por la situación de la salud pública en el país.