
El concejal de La Libertad Avanza respaldó el rechazo de vecinos a las obras en Parque Saavedra y volvió a cuestionar las prioridades de la gestión municipal. Denunció falta de planificación y reclamó atención para problemas estructurales en los barrios platenses.
El concejal de La Libertad Avanza en La Plata, Gastón Alvarez, cuestionó con dureza las obras impulsadas por el Municipio en el Parque Saavedra y respaldó el reclamo de vecinos que rechazan la ampliación del espacio verde por el impacto que podría generar en la circulación de la zona.
En declaraciones radiales a FM 103.1, el edil sostuvo que los frentistas advierten complicaciones para el tránsito vehicular, el transporte público y una mayor congestión en calles como 11 y 14, donde antes no existía ese nivel de circulación.
El conflicto se da en medio de las demoras registradas en el proceso licitatorio de las obras. La apertura de sobres prevista para avanzar con el proyecto fue postergada tras reclamos vinculados a la intervención urbana prevista en el parque.
Desde La Libertad Avanza adelantaron además que durante esta semana mantendrán reuniones con vecinos para analizar distintas alternativas y evaluar posibles acciones vinculadas a la problemática planteada por los frentistas.
Alvarez aprovechó además para volver a cuestionar las prioridades de la gestión del intendente Julio Alak y apuntó contra el gasto destinado a obras de embellecimiento urbano mientras persisten problemas estructurales en distintos puntos de la ciudad.
“El alakismo sigue sin escuchar a los vecinos. La ciudad destruida y la Municipalidad tirando la plata en maquillaje”, expresó el concejal a través de sus redes sociales, en referencia a la intervención proyectada en el Parque Saavedra.
En ese marco, desde el espacio libertario remarcan que La Plata atraviesa problemas vinculados al deterioro de calles, falta de iluminación, inseguridad y deficiencias en distintos servicios urbanos, especialmente en barrios alejados del casco céntrico.
La discusión por las obras en Parque Saavedra suma así tensión política y mantiene abierto el debate sobre las prioridades de inversión de la gestión municipal en un contexto de crecientes reclamos vecinales.