
El exdiputado nacional defendió su llegada a la gestión de Julio Alak y cuestionó a quienes criticaron su incorporación al gabinete municipal. Sus declaraciones reavivaron el debate político sobre los recientes nombramientos en la administración local.
Daniel Lipovetzky salió al cruce de las críticas que recibió luego de incorporarse al gabinete del intendente Julio Alak y sostuvo que algunos cuestionamientos responden a una mirada política marcada por el “gorilismo”.
El exdiputado nacional defendió su desembarco en la administración municipal y rechazó las objeciones formuladas por dirigentes y referentes opositores. Según planteó, su incorporación responde a una convocatoria basada en su experiencia en la función pública y no a un alineamiento partidario tradicional.
Las declaraciones se produjeron luego de que distintos sectores cuestionaran su llegada a una gestión peronista, teniendo en cuenta que durante gran parte de su carrera política estuvo vinculado a espacios no peronistas. En respuesta, Lipovetzky sostuvo que algunas críticas reflejan prejuicios ideológicos antes que diferencias sobre la gestión.
La figura del exlegislador volvió a ocupar un lugar en la agenda pública local tras varios años de menor exposición política. Lipovetzky fue diputado nacional entre 2015 y 2021 y alcanzó notoriedad por impulsar distintas iniciativas legislativas durante su paso por el Congreso.
Entre los antecedentes más relevantes de su trayectoria se encuentra su participación en la elaboración y promoción de la Ley de Alquileres sancionada en 2020. La norma fue objeto de un intenso debate público debido a sus efectos sobre el mercado inmobiliario y finalmente fue derogada por el Congreso en 2023, luego de recibir cuestionamientos de propietarios, inquilinos, cámaras del sector y especialistas.
Además, el dirigente ha señalado en distintas oportunidades que mantuvo contactos con Javier Milei antes de que el actual Presidente iniciara formalmente su carrera electoral. En entrevistas públicas, Lipovetzky relató que le sugirió estructurar un espacio político propio y competir electoralmente, en momentos en que Milei comenzaba a ganar notoriedad mediática.
La discusión por su incorporación al gabinete municipal se da en un contexto de reconfiguración de la estructura política de la gestión de Alak, que en los últimos meses sumó nuevos funcionarios provenientes de distintos espacios partidarios.
Mientras desde algunos sectores destacan la incorporación de dirigentes con experiencia legislativa y de gestión, otros cuestionan la ampliación de la estructura municipal y la designación de funcionarios provenientes de fuerzas políticas diversas.
Las declaraciones de Lipovetzky agregaron un nuevo capítulo a la discusión política local, que continúa generando repercusiones entre oficialismo y oposición en La Plata.