
Un generador instalado en 10 y 529 funciona durante las 24 horas y mantiene en vilo a los frentistas. Tras soportar los cortes de electricidad, ahora presentaron un reclamo colectivo por el ruido permanente y exigieron una solución urgente.
El apagón que golpeó a La Plata sumó un nuevo problema para los vecinos de Tolosa. Un grupo de residentes de la zona de 10 y 529 presentó un reclamo formal ante EDELAP por el funcionamiento ininterrumpido de un generador cuyo ruido, aseguran, ingresa a las viviendas y les impide descansar.
El equipo fue instalado como una respuesta provisoria a los cortes provocados por el incendio en la Estación Transformadora Tolosa. Sin embargo, funciona durante las 24 horas y convirtió la solución de emergencia en una nueva fuente de padecimiento para quienes viven a pocos metros.
Según consta en la presentación, el sonido permanece dentro de las casas incluso con las ventanas cerradas. La situación se agrava durante la noche, cuando el ruido constante dificulta conciliar y mantener el sueño.
Los vecinos advirtieron que la exposición afecta especialmente a bebés, niños, adultos mayores y animales domésticos. En el documento calificaron el problema como una afectación grave y generalizada para toda la zona.
El reclamo no cuestiona la necesidad de sostener el suministro eléctrico, sino las condiciones en las que funciona el equipo. Los frentistas solicitaron una medición nocturna para establecer el nivel de presión sonora y reclamaron medidas urgentes que permitan recuperar el descanso.
La emergencia comenzó con el incendio registrado en la subestación de Tolosa, que dejó inicialmente sin electricidad a cerca de 65.000 usuarios. Como parte del operativo de contingencia, EDELAP distribuyó 16 generadores en diferentes sectores de La Plata.
El control de la distribuidora corresponde al OCEBA, organismo dependiente del Gobierno bonaerense encabezado por Axel Kicillof. El ente provincial inició un sumario por el apagón y dispuso compensaciones para los usuarios afectados, pero hasta el momento no informó medidas específicas frente al impacto acústico de los generadores instalados en zonas residenciales.
El Municipio participó del operativo mediante personal de Control Urbano. Sin embargo, la gestión de Julio Alak tampoco comunicó públicamente una intervención concreta ante la denuncia presentada por los vecinos de 10 y 529.
Tampoco se informó si el generador cuenta con aislamiento acústico, si puede ser reubicado o qué acciones serán adoptadas para reducir el ruido mientras continúe funcionando.
Después de atravesar cortes prolongados, pérdidas económicas y fallas en los equipos de emergencia, los vecinos ahora reclaman algo elemental: tener electricidad sin resignar el derecho a dormir. La presentación ya fue realizada y la respuesta sigue pendiente.