
Mientras el proyecto de remodelación sigue avanzando, vecinos autoconvocados redoblan su rechazo a la intervención. Aseguran que la obra afectará la circulación, perjudicará al barrio y generará nuevos problemas de tránsito en una de las zonas más transitadas de La Plata.
El conflicto por las obras proyectadas en el Parque Saavedra continúa escalando. Vecinos autoconvocados convocaron a una nueva asamblea para este viernes en 12 y 65 con el objetivo de manifestar su rechazo al ensanche previsto en el espacio verde y respaldar las acciones judiciales impulsadas contra el proyecto.

El principal cuestionamiento apunta a la modificación de las calles perimetrales. Según denuncian los vecinos, la iniciativa contempla reducir carriles de circulación y convertir algunos tramos en calles de sentido único, una decisión que, sostienen, agravará los problemas de tránsito en el sector.
Los reclamos también se enfocan en el impacto que podría tener la obra durante los horarios escolares y en el acceso al Hospital de Niños Sor María Ludovica, uno de los centros de salud más importantes de la provincia. Quienes se oponen al proyecto consideran que cualquier reducción de capacidad vial en la zona podría generar mayores demoras y complicaciones para la circulación.
Además, comerciantes y residentes cuestionan la utilidad de la intervención y sostienen que las modificaciones responden a una planificación alejada de las necesidades cotidianas del barrio. Aseguran que el proyecto afectará la dinámica de una zona que ya enfrenta importantes niveles de congestión vehicular.
Otro de los puntos señalados es el costo de la obra. Los vecinos remarcan que la remodelación demandará una inversión millonaria mientras persisten reclamos vinculados al estado de calles, servicios y mantenimiento urbano en distintos puntos de la ciudad.
La Municipalidad sostiene que la iniciativa busca renovar y mejorar uno de los parques históricos de La Plata. Sin embargo, la oposición vecinal no se ha detenido y continúa organizando actividades para intentar frenar los cambios previstos.
A casi un año del cierre del parque y sin una fecha concreta de finalización confirmada públicamente, el proyecto sigue generando controversia. Mientras avanzan las discusiones, vecinos y comerciantes mantienen su rechazo a una obra que consideran perjudicial para la circulación y la vida cotidiana de la zona.