
El intendente de La Plata relativizó las medidas anunciadas por el Presidente y reclamó acciones concretas. Sin embargo, evitó mencionar que integró durante seis años un gobierno que mantuvo relegadas a las Fuerzas Armadas y no logró avances efectivos en la recuperación de las islas.
El intendente de La Plata, Julio Alak, cuestionó las medidas anunciadas por Javier Milei para reforzar el reclamo argentino sobre las Islas Malvinas. Bajo la consigna “Mejor que decir es hacer”, buscó relativizar el mensaje presidencial y atribuyó erróneamente parte de las iniciativas a gobiernos anteriores.
En su publicación en X Alak sostuvo que la legislación contra la explotación ilegal de hidrocarburos ya existía y afirmó que la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia había sido interrumpida por la actual administración, a pesar de que el kirchnerismo nunca la llevó a cabo.
La respuesta llamó la atención porque fue publicada después de que Milei realizara una firme defensa de la soberanía argentina y convocara a toda la dirigencia política a dejar de lado sus diferencias frente al Reino Unido. En lugar de acompañar el mensaje institucional, Alak eligió concentrarse en cuestionar la supuesta falta de novedad de los anuncios.
Durante la cadena nacional, Milei anunció un decreto para acelerar los procedimientos contra las empresas involucradas en la explotación petrolera en las islas. También anticipó mayores recursos para la Base Naval Integrada, nuevas capacidades de telecomunicaciones, sanciones más amplias y la creación de un Consejo de Seguridad Nacional.
El Gobierno enviará además al Congreso una Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, destinada a coordinar las áreas de Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía frente a amenazas contra los intereses estratégicos del país.
Alak intentó responder señalando que la Ley 26.659 fue sancionada en 2011. El dato es correcto, pero la existencia de esa norma no impidió que empresas extranjeras continuaran avanzando sobre los recursos naturales de las islas ni produjo resultados concretos en la disputa de soberanía.
El intendente tampoco mencionó su propia participación en el gobierno de Cristina Kirchner. Entre 2009 y 2015 se desempeñó como ministro de Justicia y formó parte de una administración durante la cual las Fuerzas Armadas continuaron atravesando una profunda falta de equipamiento, inversión y capacidad operativa.
Investigaciones de la Universidad de la Defensa Nacional señalan que durante aquellos años el gasto en Defensa permaneció cerca del 1% del PBI y que el área siguió ocupando un lugar marginal dentro de las prioridades estatales. Las herramientas legales creadas por el kirchnerismo no estuvieron acompañadas por una recuperación equivalente de las capacidades militares y estratégicas del país.
La Base Naval Integrada mencionada por Alak, por su parte, comenzó formalmente en marzo de 2022, pero avanzó lentamente y quedó lejos de convertirse en el polo logístico anunciado para el Atlántico Sur.
Por eso, la frase elegida por el intendente terminó volviéndose contra su propio espacio político. Durante años, el kirchnerismo habló de soberanía mientras las Fuerzas Armadas permanecían debilitadas y los proyectos estratégicos acumulaban demoras.
La discusión no pasa por quién presentó primero una ley o colocó una piedra fundacional, sino por quién consigue transformar los anuncios en resultados. Alak habló de “hacer”, pero el balance de los gobiernos que integró muestra que las palabras no alcanzaron para recuperar las Malvinas ni para reconstruir la capacidad nacional necesaria para defenderlas.