
Partes de un edificio de calle 55 entre 10 y 11 se desprendieron sobre la vereda, en una cuadra transitada diariamente por niños y familias. El episodio puso bajo cuestionamiento los controles preventivos del Municipio.
El desprendimiento de mampostería de un edificio ubicado en calle 55 entre 10 y 11 encendió la alarma por el riesgo al que estuvieron expuestos los niños que concurren al jardín de la Escuela Italiana, situado a pocos metros del lugar.
Los escombros cayeron sobre una vereda utilizada diariamente por alumnos, padres y trabajadores de la institución. El episodio ocurrió en una zona con una importante circulación peatonal, especialmente durante los horarios de ingreso y salida escolar.
La caída volvió a poner en discusión los controles del Municipio sobre balcones y fachadas deterioradas del casco urbano. Hasta el momento no se conocen públicamente detalles sobre inspecciones recientes ni sobre posibles advertencias previas relacionadas con el estado del edificio.
Ante la falta de respuestas, el concejal libertario Gastón Álvarez presentó un pedido de informes para que el Ejecutivo municipal detalle qué relevamientos realizó en el inmueble y en las construcciones de esa cuadra.
Álvarez también solicitó que el área responsable informe las fechas y los resultados de los controles anteriores. El objetivo es determinar si el deterioro había sido detectado y qué medidas se tomaron para evitar un desprendimiento sobre la vía pública.
El caso no constituye un episodio aislado. En octubre pasado se registró otra caída de mampostería en calle 10 entre 54 y 55, a pocos metros del lugar, lo que profundiza los interrogantes sobre la capacidad municipal para prevenir estos riesgos.
La reiteración de desprendimientos en una misma zona y la cercanía de establecimientos educativos obligan al Municipio a explicar cómo se realizan las inspecciones y por qué los mecanismos preventivos no lograron evitar una nueva situación de peligro.
Mientras las familias esperan que se garantice la seguridad de la cuadra, el Ejecutivo municipal deberá informar qué controles realizó y qué medidas adoptará para impedir que el próximo desprendimiento encuentre a un niño debajo.