
El gobierno bonaerense concretó una nueva colocación de Letras del Tesoro para obtener financiamiento de corto plazo. La operación alcanzó los $541.711 millones y se produce en un ejercicio en el que el Presupuesto provincial contempla erogaciones por más de $43 billones.
El gobierno de Axel Kicillof volvió a recurrir al mercado financiero mediante una nueva emisión de Letras del Tesoro. El octavo tramo del programa correspondiente a 2026 terminó con títulos por un valor nominal total de $541.711 millones, destinados a cubrir necesidades de caja de corto plazo.
La operación cobra relevancia por el volumen de recursos que administra la Provincia. El Presupuesto bonaerense para 2026 fijó en $43,02 billones el total de erogaciones corrientes y de capital de la administración provincial.
Las nuevas Letras fueron distribuidas en tres instrumentos. El principal asciende a $412.230 millones y vence el 24 de septiembre de 2026. Otro tramo, por $116.098 millones, deberá cancelarse el 22 de octubre, mientras que una tercera emisión por $13.382 millones tiene vencimiento previsto para el 20 de mayo de 2027.
En los primeros dos casos, los títulos fueron emitidos a descuento. La Letra con vencimiento en 2027, en cambio, devengará una tasa variable vinculada a la TAMAR, más un margen fijo del 7% nominal anual definido durante la licitación.
Como garantía de las obligaciones, la Provincia comprometió derechos sobre los recursos que recibe a través del Régimen de Coparticipación Federal de Impuestos. La normativa también permite utilizar recursos provinciales sin asignación específica para afrontar capital, intereses y otros gastos vinculados a estas operaciones.
La utilización de Letras viene teniendo un peso significativo durante 2026. Antes de esta operación, la administración provincial había emitido títulos por aproximadamente $3,024 billones y rescatado unos $2,132 billones, con un stock de Letras en circulación de alrededor de $892.591 millones.
Las Letras del Tesoro son instrumentos utilizados para financiar necesidades transitorias de caja y tienen plazos de hasta 365 días. Sin embargo, cuando sus vencimientos exceden el ejercicio financiero en el que fueron emitidas, quedan alcanzadas por los requisitos previstos para las operaciones de crédito público.
La nueva colocación confirma que el Ejecutivo bonaerense continúa utilizando el mercado de deuda de corto plazo para administrar su liquidez y afrontar compromisos financieros, en un año en el que el gasto presupuestado de la Provincia supera los $43 billones.