
El Decreto de Necesidad y Urgencia 681/2026 incorporó nuevas causales para prohibir el ingreso, cancelar la residencia y expulsar a extranjeros que inciten a la violencia contra los argentinos o participen en actos de ultraje contra los símbolos patrios. La medida entrará en vigencia este viernes.
El presidente Javier Milei modificó por decreto la Ley de Migraciones para impedir el ingreso y habilitar la expulsión de extranjeros que difundan mensajes de odio contra el pueblo argentino, inciten a la violencia por motivos de nacionalidad o ataquen los símbolos patrios.
El DNU 681/2026 fue firmado el miércoles y publicado este jueves en el Boletín Oficial. La normativa comenzará a regir al día siguiente de su publicación y deberá ser analizada por la Comisión Bicameral Permanente del Congreso.
La medida incorporó un nuevo inciso al artículo 29 de la Ley 25.871. Desde su entrada en vigencia, las autoridades podrán rechazar el ingreso de un extranjero que haya dirigido mensajes de odio, de manera oral o escrita, contra los argentinos, o que haya promovido actos de violencia motivados por la nacionalidad de las víctimas.
La prohibición también alcanzará a quienes hayan realizado, participado o incitado actos de ultraje contra la Bandera, el Himno, el Escudo u otros símbolos patrios nacionales.
El decreto incorpora esas mismas conductas como causal para cancelar la residencia de extranjeros que ya se encuentren dentro del territorio argentino. En esos casos, la decisión podrá derivar en una intimación para abandonar el país dentro de un plazo determinado o en la expulsión directa.
Antes de adoptar la medida, las autoridades deberán evaluar las circunstancias concretas del hecho y la situación personal del involucrado. La disposición, por lo tanto, no establece una expulsión automática ante cualquier expresión cuestionable.
La normativa aclara expresamente que no podrán utilizarse estas disposiciones para castigar el disenso ideológico ni las críticas políticas, académicas o ciudadanas que formen parte del ejercicio legítimo de los derechos constitucionales.
En los fundamentos, el Gobierno aseguró que aumentaron los mensajes de hostilidad y menosprecio dirigidos contra el pueblo argentino, su cultura y su identidad. También sostuvo que el Estado posee la facultad soberana de establecer las condiciones bajo las cuales una persona extranjera puede ingresar y permanecer en el país.
La decisión se conoció después de las controversias surgidas durante y después del Mundial de 2026, cuando distintos sectores denunciaron la existencia de una campaña internacional contra la Argentina. El decreto, sin embargo, no menciona expresamente al torneo ni identifica episodios o personas concretas.
“Quien ataque a la República Argentina no es bienvenido en nuestro país”, expresó la Oficina del Presidente al anunciar la medida.

Con la modificación, el Ejecutivo endureció el régimen migratorio frente a conductas consideradas incompatibles con la convivencia social y la protección de los ciudadanos y símbolos nacionales. Su aplicación quedará ahora en manos de las autoridades migratorias, mientras el Congreso deberá pronunciarse sobre la validez del DNU.