
Pablo Carrozza aseguró que el triunfo de España habría favorecido los intereses políticos de Gianni Infantino dentro de la FIFA. La versión alimentó sospechas sobre la final, aunque no aportó pruebas de un acuerdo con Claudio Tapia ni de presiones sobre los jugadores argentinos.
Pablo Carrozza, periodista identificado como cercano al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio “Chiqui” Tapia, lanzó una fuerte teoría sobre la derrota de la Selección ante España en la final del Mundial. Según sostuvo, la FIFA “necesitaba un campeón europeo” para recomponer la relación de Gianni Infantino con la UEFA.
El periodista afirmó que la conducción del fútbol europeo no acompañaba la continuidad de Infantino y evaluaba respaldar a otro candidato. Dentro de esa disputa de poder, consideró que una consagración española habría contribuido a acercar posiciones entre la FIFA, la UEFA y la Federación Española.
Sus declaraciones reavivaron las sospechas generadas por el desarrollo del partido. España dominó ampliamente y Argentina no registró remates durante los 90 minutos, antes de caer por 1-0 en tiempo suplementario. El arbitraje y la arenga de Lionel Messi previa al encuentro también fueron utilizados en redes sociales para alimentar distintas interpretaciones.
La teoría más grave sostiene que Tapia habría sido superado por las negociaciones políticas de la FIFA o que la AFA habría aceptado el escenario. Sin embargo, Carrozza no presentó documentos, testimonios ni elementos concretos que demuestren un pacto con el dirigente argentino, presiones sobre los futbolistas o una decisión deliberada de entregar el partido.
Tampoco existen fundamentos para relacionar una supuesta concesión con la organización del Mundial de 2030. Las sedes fueron adjudicadas oficialmente en diciembre de 2024: España, Portugal y Marruecos albergarán la mayor parte de la competencia, mientras que Argentina, Uruguay y Paraguay recibirán un encuentro conmemorativo cada uno. Esa decisión fue adoptada antes de la final de 2026.
Por el momento, los dichos de Carrozza constituyen una hipótesis sobre las disputas internas de la FIFA. No hay pruebas conocidas que permitan afirmar que Tapia entregó el Mundial ni que los jugadores argentinos hayan sido condicionados para perderlo.