
Taxistas y remiseros se movilizaron este miércoles en La Plata por el desabastecimiento de GNC que afecta a la región. El sector pidió medidas urgentes al Municipio y a la Provincia para garantizar el suministro y cumplir con la prioridad de carga para quienes trabajan con el combustible.
Taxistas y remiseros volvieron a protestar este miércoles en La Plata por la falta de GNC, un problema que se mantiene desde hace casi dos semanas y que afecta de manera directa a quienes dependen del combustible para trabajar. La concentración comenzó en el Paseo del Bosque y luego avanzó hacia la Casa de Gobierno bonaerense.
La convocatoria fue impulsada por el Sindicato Unión Conductores de Taxímetros La Plata. Los manifestantes reclamaron una solución al desabastecimiento, que generó largas filas en estaciones de servicio, restricciones en la prestación del servicio y pérdidas económicas para los trabajadores del sector.
El reclamo también expuso la falta de una respuesta efectiva de las autoridades municipales y provinciales. Los taxistas apuntan a que la gestión de Julio Alak haga cumplir la ordenanza que establece la obligatoriedad de disponer de un surtidor exclusivo para taxis, remises y transporte escolar en estaciones de servicio durante este tipo de situaciones.
Al mismo tiempo, la protesta llegó hasta la órbita del gobierno bonaerense, encabezado por Axel Kicillof, por tratarse de una crisis que afecta a La Plata y a otros puntos de la región. Los trabajadores piden una intervención política que permita coordinar una salida con las empresas prestadoras y los organismos correspondientes.
Según señalaron desde el sector, muchos conductores deben esperar durante horas para cargar o directamente suspender su actividad cuando no consiguen combustible. La situación impacta especialmente en taxis, remises, fleteros y transportes que utilizan GNC como principal herramienta de trabajo.
En paralelo, también se registraron cortes y manifestaciones en distintas zonas de la ciudad, entre ellas 72 y 24, donde se encuentra una de las estaciones de GNC. Allí hubo quema de cubiertas y reclamos de vecinos y trabajadores afectados por las restricciones.
El conflicto continúa abierto y, por ahora, no hay una normalización plena del suministro. Mientras las estaciones mantienen cupos y limitaciones, los taxistas reclaman que el Municipio y la Provincia dejen de mirar el problema desde afuera y den una respuesta concreta a un sector que lleva días trabajando con serias dificultades.