
Una encuesta nacional muestra que la aprobación del Gobierno cayó en los últimos meses. Sin embargo, cuando se mide intención de voto hacia 2027, Javier Milei sigue por encima del peronismo y la oposición aparece debilitada.
La consultora Analogías publicó un nuevo relevamiento nacional que mide el clima político y las expectativas económicas en el país. El estudio se realizó entre el 20 y el 23 de febrero sobre 2.691 casos.
Los números reflejan un desgaste en la imagen del Gobierno.
La aprobación a la gestión de Javier Milei se ubica en 38,2%, mientras que la desaprobación alcanza 48,7%, lo que deja una brecha negativa de 10,5 puntos.
Según el informe, el respaldo al oficialismo viene cayendo desde noviembre, cuando había alcanzado su pico tras el impacto político de las elecciones legislativas.
Pero el dato más llamativo aparece cuando se mide la intención de voto hacia las presidenciales de 2027.
Ante la pregunta sobre a quién votarían, 31,7% eligió a Javier Milei, mientras que 27,9% mencionó al peronismo.
Detrás aparecen otras fuerzas con 12,3%, la izquierda con 4,6% y un 23,6% que todavía no sabe a quién votar.
El estudio además marca un problema estructural para la oposición: la percepción pública de debilidad.
Según la encuesta, el 59,5% de los consultados cree que la oposición está débil, mientras que apenas 16,5% la considera fuerte.
En paralelo, crece un fenómeno que preocupa a todo el sistema político: el electorado que no se siente representado por ningún espacio.
Hoy el 49,7% dice no identificarse ni con el oficialismo ni con la oposición, un salto respecto del 42,5% registrado en marzo de 2025.
Dentro de ese universo aparece además un 16,9% que se ubica en una zona intermedia, lejos de ambos polos.
Mientras tanto, el peronismo atraviesa sus propias tensiones internas.
La disputa entre el kirchnerismo y el sector que responde a Axel Kicillof sigue sumando episodios. Uno de los últimos fue la foto del gobernador bonaerense saludando a Mauricio Macri en la cena de apertura de Expoagro.
Desde ambos lados hablaron de un saludo protocolar.
“Fue un saludo formal, como corresponde a gente educada”, explicó el expresidente.
Pero en sectores del kirchnerismo la imagen generó incomodidad, especialmente después de que dirigentes cercanos a Cristina Kirchner responsabilizaran a Macri por la situación económica actual.
En ese contexto, el tablero político deja una paradoja: el oficialismo muestra señales de desgaste, pero la oposición todavía no logra convertirse en una alternativa clara.
Y en política, muchas veces, no gana el que más crece… sino el que tiene enfrente a un rival más débil.