El grupo parlamentario de VOX en el Parlamento de Cataluña presentó una propuesta de resolución para declarar al islamismo como un movimiento político-religioso incompatible con los principios de libertad, igualdad y democracia propios de las sociedades occidentales. La iniciativa fue rechazada con los votos del Partido Popular y del PSOE en la Comisión de Interior y Seguridad Pública.
Según el texto presentado, VOX sostuvo que el islamismo representa un proceso de transformación social y cultural que genera una creciente preocupación en distintos países europeos. La formación señaló que las políticas migratorias desarrolladas durante las últimas décadas, tanto a nivel nacional como por parte de la Unión Europea, no han logrado frenar la inmigración ilegal procedente de regiones como el norte de África y Pakistán.
La propuesta advertía sobre la aparición de comunidades paralelas en algunas zonas de España, con normas sociales distintas a las mayoritarias, lo que —según VOX— facilitaría la expansión del radicalismo. En ese sentido, el partido citó datos de la Unión de Comunidades Islámicas de España (2023), que estiman en más de 2,4 millones el número de musulmanes residentes en el país, cerca del 5 % de la población total. Cataluña concentra la mayor proporción, seguida por Andalucía, Madrid, la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia.
VOX destacó que municipios como Salt (Gerona), El Ejido (Almería), Barcelona o Ceuta estarían experimentando cambios significativos en su tejido social y cultural. Además, indicó que el número de mezquitas en Cataluña se ha duplicado desde 2004, superando actualmente las 280. Según estimaciones citadas por la formación, una parte de estos centros difundiría corrientes vinculadas al salafismo, lo que, a su juicio, supone un riesgo para la integración y la convivencia.
Entre otros argumentos, VOX alertó sobre un aumento de prácticas contrarias a la legislación española, como los matrimonios forzados, incluyendo casos que afectarían a menores de edad.
Pese a estos planteamientos, el Partido Popular se alineó con el PSOE y votó en contra de la iniciativa, lo que dejó a VOX sin apoyos para su aprobación.
En paralelo, VOX presentó en el Congreso de los Diputados otra propuesta para prohibir la celebración de la denominada “fiesta del cordero” en espacios públicos. El diputado por Murcia Joaquín Robles defendió la medida alegando que durante esta festividad no siempre se cumplirían los requisitos establecidos por el Real Decreto 37/2014, que regula el sacrificio de animales mediante aturdimiento previo y supervisión profesional.
Robles criticó además la cesión de espacios públicos para este tipo de celebraciones y la sustitución de festividades tradicionales por actos de carácter religioso islámico en algunas localidades. No obstante, esta iniciativa también fue rechazada con los votos del PP y del PSOE en la Comisión de Cultura.
Desde VOX concluyeron que una sociedad democrática debe regirse por normas comunes y que la convivencia cultural requiere el respeto pleno al marco legal y a los valores constitucionales.