
Un funcionario del Ministerio de Seguridad acusó al presidente de Boca por presunta administración fraudulenta. Aportó audios, videos y más de 100 testigos. En el club aseguran que el tema ya fue investigado y que no hubo pruebas suficientes.
La interna del fútbol argentino volvió a cruzarse con la Justicia. Esta vez, el foco está en Juan Román Riquelme, presidente de Boca y vicepresidente de la AFA, denunciado por presunta administración fraudulenta en el manejo del club.
La acusación fue presentada por Walter Klix, director nacional de Precursores Químicos del Ministerio de Seguridad y socio activo del club, quien ratificó su denuncia ante el fiscal Carlos Vasser. En la ampliación del expediente entregó un pendrive con audios, fotos, videos y chats que, según afirma, demostrarían distintas irregularidades.
La denuncia apunta a cuatro ejes principales:
- Manipulación del sistema de socios del club.
- Subdeclaración de ingresos millonarios.
- Venta irregular de protocolos y entradas.
- Liberación de molinetes en el estadio para alterar controles de asistencia.
Entre las pruebas presentadas hay un audio atribuido al hermano de Riquelme, Cristian Riquelme, donde se hablaría de la venta de tickets. También un video donde se mostraría la apertura de molinetes en la Bombonera para permitir el ingreso sin registrar asistencia, algo que podría afectar el sistema de prioridad para comprar entradas.
Según Klix, además, agencias de turismo venderían entradas populares, algo que —según sostiene— no debería ocurrir bajo el mecanismo oficial del club.
El funcionario también pidió a la Justicia pericias contables sobre los libros de Boca, informes a Conmebol, datos fiscales a AFIP y registros del Gobierno porteño sobre tributos vinculados a espectáculos deportivos.
Del lado de Boca la respuesta fue rápida. En el departamento de legales del club sostienen que una investigación similar ya fue analizada en 2023 y terminó en “falta de mérito”, es decir, sin pruebas suficientes para avanzar.
La diferencia ahora es que el denunciante asegura tener 102 testigos dispuestos a declarar y un paquete de material audiovisual que, según afirma, podría cambiar el escenario.
El caso todavía está en etapa inicial. Pero llega en un momento sensible: con la AFA bajo la lupa judicial por otras investigaciones y con Riquelme consolidado como uno de los dirigentes con mayor peso político dentro del fútbol argentino.
La pregunta que queda flotando:
¿se trata de una denuncia con pruebas nuevas o de otro capítulo más de la eterna guerra política alrededor de Boca y la AFA? ⚽