
Un robo a plena luz del día en el centro platense terminó con una persecución que cruzó media ciudad y un enfrentamiento armado en Los Hornos. Otra vez, la Megatoma como escenario final.
La secuencia empezó al mediodía en 21 y 51. Dos hombres armados ingresaron a un comercio, se llevaron la caja registradora y escaparon en un Smart blanco con detalles grises. En la huida, la propietaria intentó frenar la fuga y terminó siendo arrastrada al aferrarse a la puerta del conductor.
Con la alerta activada, la División Motorizada montó un operativo cerrojo. El sistema de monitoreo urbano detectó el vehículo en distintos puntos hasta ubicarlo en 154 y 72. Ahí comenzó una persecución que derivó en Los Hornos y elevó la tensión cuando el auto ingresó en la zona de la Megatoma, señalada desde hace tiempo por vecinos como un foco caliente del delito.
El seguimiento fue en tiempo real por cámaras. Los sospechosos abandonaron el auto en 146 y 80 e intentaron huir a pie. Según fuentes oficiales, uno de ellos disparó dos veces contra la Policía y los efectivos respondieron con cinco tiros. Una bala impactó en la pierna derecha del sospechoso, que fue reducido en el lugar.
El herido fue trasladado por el SAME al Hospital San Martín, fuera de peligro. El segundo implicado fue detenido minutos después en 144 entre 81 y 82, cuando intentaba ocultarse en el techo de una vivienda.
La investigación sumó un dato que vuelve a abrir el debate: el sospechoso herido había estado detenido en la Unidad N°1 de Olmos entre 2021 y el 1° de mayo de 2025 por robo calificado y coacción agravada en contexto de violencia de género. Había recuperado la libertad hacía pocos meses.
Ambos quedaron aprehendidos y el vehículo fue secuestrado en la comisaría 3ª de Los Hornos. Interviene la Fiscalía N°8, a cargo de Martín Almirón.
Mientras tanto, la Megatoma vuelve a quedar en el centro de la escena. Vecinos denuncian hace años que gran parte de los robos terminan allí, en un territorio donde el control estatal parece siempre llegar tarde. Provincia y Municipio se señalan responsabilidades cruzadas, pero el patrón se repite.
La pregunta ya no es cómo terminó esta persecución. La pregunta es por qué casi todas terminan en el mismo lugar.