
Nuevos informes criminalísticos y forenses aportan indicios que contradicen una explicación simple del fallecimiento de la joven de 26 años en La Loma. El novio, único testigo, sigue detenido y declarará el martes.
La investigación por la muerte de Rocío Alvarito avanza y, con ella, aparecen elementos que complejizan el caso. La joven falleció tras caer desde el segundo piso del edificio donde vivía, en el barrio La Loma. Su pareja, Marcos Ariel García, es el único testigo y permanece detenido, acusado de no haberla auxiliado cuando estaba colgada del balcón.
Según el último informe criminalístico, en la baranda del balcón se detectaron rastros de arrastre compatibles con una maniobra de sujeción previa a la caída. El dato coincide con la declaración de una testigo, Sandra Alarcón, quien afirmó haber visto a Rocío colgada y pidiendo ayuda.
La autopsia también aportó información clave. Se identificaron hematomas verdes en las piernas, considerados anteriores al hecho fatal, y lesiones violáceas en brazos y manos que no serían compatibles con una caída desde altura. Los forenses indicaron que podrían corresponder a golpes con un objeto duro y romo, e incluso a lesiones de lucha o defensa, con o sin intervención de terceros.
Estos datos se conocen mientras familiares y amigos de Rocío sostienen que la versión del acusado “no alcanza” para explicar lo ocurrido. Plantean que el contexto previo es central y denuncian una relación atravesada por el control y la violencia. Bajo esa consigna, el jueves pasado marcharon por avenida 7 para exigir que la investigación incorpore una perspectiva de violencia de género.
Desde la defensa de García, en tanto, confirmaron que el imputado declarará el martes 10 a las 10 de la mañana. También informaron que el pedido de excarcelación fue rechazado. Sus abogados adelantaron que el joven insistirá en que Rocío se arrojó sola y remarcaron que pidió ayuda de inmediato a familiares y vecinos. “Resta demostrar la absoluta falta de responsabilidad”, sostienen.
La causa avanza con pericias, testimonios y movilización social. La pregunta que queda flotando es si la Justicia logrará reconstruir no solo el momento de la caída, sino todo lo que pasó antes.