
El crudo reaccionó tras los ataques en la región y el mercado ya proyecta un escenario más tenso. Analistas advierten que, si se bloquea el estrecho de Ormuz, el barril podría costar hasta USD 100 o incluso superarlo.
El precio del petróleo empezó la semana en modo alerta. El Brent subió un 10% en el mercado extrabursátil y alcanzó los USD 80 por barril, mientras distintos analistas internacionales estiman que podría escalar hasta los USD 100 —o más— si el conflicto en Medio Oriente se profundiza.
El punto crítico es el estrecho de Ormuz. Por allí circula más del 20% del petróleo mundial. Tras ataques a buques y advertencias de Irán, varias compañías navieras suspendieron envíos. El riesgo no es menor: un cierre prolongado podría sacar del mercado entre 8 y 10 millones de barriles diarios, incluso utilizando rutas alternativas.
Especialistas explican que no alcanza con “desviar” barcos fácilmente. El canal navegable es reducido y un bloqueo físico —incluso accidental— generaría un cuello de botella inmediato. Rodear África o redireccionar cargas vía el Canal de Suez implicaría semanas extra de viaje y mayores costos operativos.
En paralelo, la OPEP+ anunció un aumento de producción de 206.000 barriles diarios desde abril. El dato suena relevante, pero representa menos del 0,2% de la demanda mundial. Demasiado poco frente a una eventual interrupción masiva.
Para Argentina, un barril más caro puede mejorar la balanza energética proyectada para 2026, pero también presiona combustibles, transporte y precios internos.
El mercado ya está reaccionando. La pregunta es si se trata de especulación por miedo o del anticipo de un shock real. Y si el barril llega a los USD 100, el impacto no será solo un número en la pantalla.