
La automotriz ajustó su lista de precios tras la eliminación de impuestos internos. Hubo rebajas fuertes en modelos clave, pero no en toda la gama.
La eliminación de impuestos internos dispuesta por el Gobierno empezó a tener impacto concreto en el mercado automotor. Nissan anunció su nueva lista de precios para abril en Argentina con rebajas que alcanzan hasta los $5,4 millones en algunos modelos.
El ajuste no fue generalizado. La marca optó por una estrategia selectiva: mientras modelos como Versa, Sentra, Kicks Play y varias versiones de la Frontier mantuvieron sus valores sin cambios, otros recibieron descuentos significativos.
El caso más evidente es el del nuevo Kicks, uno de los lanzamientos recientes de la marca. Sus tres versiones bajaron entre $4 y $5 millones. La versión Sense pasó de $52,9 millones a $48,9 millones, la Advance de $57,9 a $52,9 millones y la Exclusive de $59,9 a $54,9 millones.
También hubo recortes en la pick-up Frontier. La versión X-Gear 4×4 AT bajó más de $5 millones, mientras que las versiones Platinum y Pro4X registraron reducciones menores pero igualmente relevantes. En la misma línea, la X-Trail también ajustó sus precios con bajas en todas sus variantes, incluida la versión híbrida E-Power.
El movimiento deja una señal clara: la baja impositiva empieza a trasladarse a precios, pero no de manera uniforme. Las automotrices eligen dónde competir, dónde sostener margen y qué modelos empujar comercialmente.
El dato incómodo queda flotando: si con menos impuestos algunos autos bajan millones, la discusión ya no es solo fiscal, sino también sobre cuánto del precio final responde a decisiones empresariales.