
El gendarme argentino Nahuel Gallo regresó al país tras permanecer 448 días privado de su libertad en Venezuela. La confirmación de su liberación llegó de manera informal, después de más de un año de reclamos y gestiones.
Después de 448 días de incertidumbre, Nahuel Gallo volvió a abrazar a su familia. El gendarme argentino había permanecido privado de su libertad en Venezuela, en un caso que su entorno denunció como una detención arbitraria bajo el régimen de Nicolás Maduro.
La noticia de su liberación no llegó por un comunicado oficial ni por vía diplomática formal. Según relató su suegra y abogada, Yalitza García, la familia recibió un mensaje informal el sábado por la noche: “El argentino sale hoy en libertad”. Así, sin más detalles. Así empezó el final de una espera de casi 15 meses.
La confirmación desató una mezcla de desconcierto y esperanza. García contó que comunicó de inmediato la noticia a la esposa de Gallo y que todos aguardaron la confirmación definitiva. Cuando finalmente se produjo el reencuentro, la escena fue de lágrimas y alivio. “Era lo que queríamos ver, ese abrazo tan esperado”, expresó.
El impacto fue especialmente fuerte para Víctor, el hijo del gendarme, que preguntaba todos los días por su papá. “Se acabó esta pesadilla”, resumió la abogada.
Ahora la prioridad es la salud. Gallo se encuentra conmovido y en estado delicado, aunque estable. La familia confirmó que será sometido a un chequeo médico integral y que el foco está puesto en su recuperación física y emocional.
Durante más de un año hubo reclamos, gestiones y pedidos de intervención. La liberación finalmente llegó, pero deja preguntas abiertas: cómo se sostuvo una detención de casi 15 meses y por qué su resolución terminó comunicándose de manera informal.
Después de 448 días, el abrazo llegó. Lo que queda ahora es reconstruir lo que el tiempo detenido rompió.