
El caso de Ángel, fallecido tras un cuadro respiratorio grave, abrió una disputa familiar con acusaciones directas y cuestionamientos al sistema judicial. La causa sigue sin una explicación médica concluyente.
La muerte de Ángel, un nene de 4 años en Comodoro Rivadavia, sigue rodeada de incertidumbre. El menor fue trasladado de urgencia a un hospital tras presentar dificultades respiratorias y falleció horas después. Aún no hay una causa confirmada: la fiscalía espera los resultados de la autopsia para determinar qué ocurrió.
Pero el caso ya escaló mucho más allá de lo médico. Desde el entorno paterno apuntan directamente contra la madre del niño. La madrastra, Lorena Andrade, la acusó públicamente de haber actuado con negligencia y deslizó sospechas sobre su responsabilidad en el desenlace.
El conflicto no es nuevo. Según el relato familiar, el niño había sido restituido recientemente a su madre por decisión judicial, tras una denuncia por violencia de género contra el padre. Ese punto es hoy uno de los ejes más sensibles: la familia paterna cuestiona el criterio de la Justicia y habla de una decisión que expuso al menor a un entorno desconocido.
También aparecen versiones sobre un posible deterioro en el estado físico y emocional del chico en los últimos meses, aunque por ahora no hay confirmación oficial que respalde esas afirmaciones.
La investigación está en manos del fiscal Facundo Oribones, quien ordenó pericias forenses y medidas para reconstruir las últimas horas del niño. El foco está puesto en determinar si hubo negligencia, violencia o una causa médica previa que explique el paro cardiorrespiratorio.
Mientras tanto, el caso deja una tensión difícil de ignorar: una muerte sin explicación clara, acusaciones públicas sin pruebas concluyentes y un sistema judicial que vuelve a quedar bajo cuestionamiento cuando las decisiones sobre tenencia terminan en tragedia.
Sin resultados de autopsia y con versiones enfrentadas, el caso avanza entre sospechas. La pregunta central sigue intacta: qué pasó realmente antes de que el nene llegara al hospital.