
El INDEC confirmó una nueva baja en la pobreza durante el segundo semestre de 2025. El dato consolida la tendencia descendente iniciada tras el cambio de rumbo económico.
La pobreza en Argentina se ubicó en el 28,2% en el segundo semestre de 2025, según el último informe del INDEC. Se trata de una baja de 3,4 puntos porcentuales respecto al semestre anterior y de una caída aún más marcada en la comparación interanual.
El dato confirma una tendencia sostenida durante el último año: tras superar el 50% a comienzos de 2024, el indicador descendió progresivamente hasta el nivel actual, mostrando una mejora significativa en los principales indicadores sociales.
En términos de hogares, el 21% se encuentra por debajo de la línea de pobreza, mientras que la indigencia alcanza al 6,3% de la población, también con una leve reducción respecto al período anterior.
El Gobierno de Javier Milei interpreta estos números como una validación de su programa económico, basado en la disciplina fiscal, la reducción del gasto y la desaceleración inflacionaria. La estabilización macroeconómica, eje central de la gestión, comienza a reflejarse en variables sensibles para la población.
Además, la mejora fue más pronunciada en los grandes centros urbanos, donde la pobreza cayó 3,6 puntos porcentuales, lo que refuerza la idea de una recuperación más dinámica en las principales áreas económicas del país.
A nivel regional, si bien persisten diferencias, los datos muestran una baja generalizada en todas las zonas, consolidando el alcance nacional del proceso de mejora.
Con la pobreza en descenso y una tendencia que se mantiene, el oficialismo encuentra en este indicador un respaldo clave a su rumbo económico. El desafío ahora pasa por sostener la estabilidad y profundizar la recuperación.