
Un grupo de delincuentes actuó con tiempo y tranquilidad en un local céntrico. Rompieron accesos, forzaron cajas fuertes y escaparon con mercadería. El robo se descubrió recién dos días después.
La inseguridad volvió a golpear en el corazón de La Plata. Esta vez, el blanco fue la sucursal de Megatone ubicada en calle 12 entre 57 y 58, donde delincuentes ingresaron durante el fin de semana y ejecutaron un robo con un nivel de impunidad que preocupa.
El local había cerrado con normalidad el sábado por la noche y permaneció sin actividad el domingo. Recién el lunes por la mañana, cuando los empleados llegaron a trabajar, se encontraron con el escenario: desorden generalizado, accesos violentados y dos cajas fuertes forzadas.
Según las primeras reconstrucciones, los ladrones habrían ingresado por una ventana trasera, tras romper una reja que da a un patio interno. Desde allí se movieron por el local sin apuro, accediendo incluso al depósito del piso superior, donde se guardan los productos de mayor valor: celulares, notebooks, impresoras y parlantes.
También se detectó una puerta violentada en ese sector, lo que refuerza la hipótesis de que los delincuentes recorrieron el comercio completo antes de escapar con el botín. Por estas horas, el personal realiza un relevamiento para determinar el faltante exacto.
Mientras tanto, la investigación avanza con el análisis de cámaras de seguridad de la zona, aunque el dato que incomoda es otro: el robo ocurrió en una de las arterias más transitadas de la ciudad, durante horas, sin que nadie lo advirtiera.
En una ciudad donde los golpes ya no sorprenden, la pregunta empieza a ser otra: ¿hasta qué punto el centro de La Plata sigue siendo una zona segura?