
Un local de 21 y 69 volvió a ser blanco de un asalto a mano armada en pleno feriado de Carnaval. Es la segunda vez en menos de tres meses y bajo la misma modalidad. La inseguridad golpea donde ya golpeó.
La escena se repite. Persiana que sube temprano, facturas recién llegadas y la rutina de siempre. Pero esta vez, otra vez, terminó en amenaza y tensión.
Minutos después de las 8 de la mañana de este martes feriado por Carnaval, dos delincuentes ingresaron armados a una panadería ubicada en 21 y 69. Uno de ellos, con una pistola en la mano, apuntó directamente a la empleada y la apuró: “Dame la bolsa o te doy un tiro”.
Fueron segundos largos. La mujer entregó el dinero de la caja mientras el ladrón la hostigaba. Escaparon con aproximadamente $130 mil, además de la cartera y el celular de la trabajadora.
Las cámaras de seguridad registraron la huida: dos se fueron caminando por el barrio y un tercero, que no había ingresado al local, los esperaba en bicicleta sobre la misma calle.
No es un hecho aislado. En noviembre, el mismo comercio ya había sido asaltado bajo la misma modalidad: a mano armada y a plena luz del día. En esa oportunidad también le habían robado el celular a la persona que atendía. Y según relataron los trabajadores, tampoco había sido la primera vez.
Dos robos en menos de tres meses, mismo comercio, misma mecánica, misma franja horaria. La Policía ahora analiza las imágenes para intentar identificar a los responsables.
Mientras tanto, la pregunta queda flotando en el barrio: ¿cuántas veces más puede ser asaltado el mismo local antes de que deje de ser noticia y pase a ser rutina?