
La investigación por presunta evasión fiscal en la AFA sumó un nuevo capítulo en la ciudad. La Federal buscó información patrimonial en organismos clave. Sin allanamientos, pero con foco en los bienes.
La causa que tiene bajo la lupa a la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), con su presidente Claudio “Chiqui” Tapia en el centro, empezó a desplegarse en La Plata. Y no fue un movimiento menor.
En las últimas horas, efectivos de la Policía Federal se presentaron en dos puntos sensibles del Estado bonaerense: el Registro de la Propiedad y la Dirección Provincial de Personas Jurídicas. El objetivo fue claro: pedir información patrimonial vinculada a la investigación por presunta evasión fiscal.
No hubo allanamientos ni operativos espectaculares. Fue más silencioso, pero igual de significativo. Los investigadores buscan reconstruir movimientos de bienes: propiedades, transferencias, titularidades. En criollo, seguir la plata.
Este tipo de pedidos es habitual en causas económicas. Permite cruzar datos entre lo declarado y lo que realmente figura registrado. Ahí es donde suelen aparecer las inconsistencias que terminan complicando a los investigados.
La causa tramita en la Justicia Federal en lo Penal Económico y está a cargo del juez Diego Amarante. Desde allí avanzan con medidas para entender si hubo maniobras irregulares en el manejo patrimonial.
¿Por qué importa lo que pasa en La Plata? Porque en esos registros está la “radiografía” legal de los bienes: quién tiene qué, cuándo lo compró, si lo transfirió, si está inhibido. Información fría, pero decisiva.
Por ahora no hay declaraciones oficiales desde la Provincia sobre los pedidos de informes. Silencio administrativo mientras la causa suma volumen.
El punto es otro: cuando la investigación pasa de lo mediático a los papeles, suele ser porque empieza a ponerse seria.