
El Lobo cerró un acuerdo millonario con OCA y Flybondi, empresas controladas por Leonardo Scatturice. En el club hablan de marketing y gestión. Afuera, la pregunta es otra: ¿qué implica la llegada de estos capitales?
Gimnasia y Esgrima La Plata cerró un acuerdo de sponsoreo por 400.000 dólares con OCA y Flybondi, dos marcas fuertes que desembarcan en el club hasta febrero de 2027. El trato llega en un momento clave: cuentas ajustadas, salarios atrasados hace pocos meses y una dirigencia que necesita mostrar orden y previsibilidad.
Detrás de las empresas está Leonardo Scatturice, empresario con base en Miami, dueño de Flybondi y reciente comprador de OCA, que en el último tiempo amplió su presencia en sectores estratégicos del país. En el club remarcan que no hay padrinazgos políticos ni acuerdos por fuera de lo deportivo. “Es una oportunidad”, repiten.
El contrato prevé USD 300.000 de OCA y USD 100.000 de Flybondi, una cifra relevante para un club que viene de atravesar tensiones financieras serias y que ahora busca estabilizar su economía, achicar el plantel y proyectar obras en el estadio. Para la dirigencia de Carlos Anacleto, el mensaje es claro: capital privado sin perder control institucional.
El contexto, sin embargo, agrega capas. Scatturice es un nombre con peso en el mapa del poder nacional y su expansión por el fútbol no es nueva: ya hubo acuerdos con Ferro, Almirante Brown y otros clubes. En Gimnasia insisten en que el vínculo es comercial, no político, y subrayan la diversidad interna de su comisión directiva para despegarse de cualquier lectura partidaria.
Mientras tanto, el dato duro es uno solo: entran dólares, se oxigena la caja y se gana tiempo. En un fútbol argentino golpeado, con clubes al límite y debates abiertos sobre financiamiento, Gimnasia aparece como uno de los pocos que logró cerrar un acuerdo fuerte sin vender humo.