
Un juez federal embargó más de $157 mil millones a la Provincia por contaminación. La medida sigue vigente y pone a la gestión de Kicillof bajo presión judicial por un problema que lleva años sin resolverse.
La gestión de Axel Kicillof quedó en el centro de un fallo judicial de alto impacto: la Justicia federal ordenó embargar más de $157 mil millones a la Provincia de Buenos Aires por el vuelco de efluentes cloacales sin tratamiento en el sistema hídrico de La Plata, Berisso y Ensenada.
El expediente, iniciado en 2020, documenta un problema estructural que nunca se resolvió. Los estudios incorporados muestran niveles de contaminación muy por encima de los límites permitidos, con consecuencias sanitarias concretas. El arroyo Del Gato aparece como uno de los puntos más afectados.
Pese a que el gobierno bonaerense apeló la medida, el embargo sigue vigente. El juez Alberto Recondo le dio 24 horas a la Provincia para informar las cuentas bancarias a embargar. La apelación fue concedida con efecto devolutivo, por lo que no frena la ejecución.
Desde el entorno de Kicillof sostienen que las obras dependían del financiamiento nacional y apuntan al recorte de fondos. Pero el fallo pone el foco en otro punto: señala una falta sostenida de avances estructurales, más allá del contexto económico.
La tensión escaló cuando el fiscal de Estado, Hernán Gómez, cuestionó el embargo y deslizó la posibilidad de denunciar al juez. La respuesta fue inmediata: Recondo le exigió que se abstenga de “amenazas” y advirtió posibles sanciones.
El eje de la resolución es claro: el dinero embargado quedará retenido hasta que se demuestre que las obras empiezan. No es solo una sanción, es una forma de forzar decisiones que llevan años postergadas.
El fallo expone algo más profundo que un conflicto judicial: deja a la gestión de Kicillof frente a una deuda estructural que ya no puede seguir estirándose. Esta vez, con la Justicia encima y un reloj corriendo.