
El rechazo al aumento salarial del 4,5% acordado por la Provincia desató una protesta de trabajadores del Astillero Río Santiago frente a la Casa de Gobierno. Interna sindical, tensión y un centro platense paralizado.
Lo que se firmó en paritarias no se aceptó en la calle. Un grupo de trabajadores del Astillero Río Santiago (ARS), pertenecientes a sectores disidentes de ATE, se movilizó este mediodía a la Gobernación bonaerense para rechazar el aumento del 4,5% a cobrar en febrero.
La protesta, acompañada por organizaciones de izquierda, provocó un fuerte caos de tránsito en el centro de La Plata, especialmente en la zona de Plaza San Martín. La escena fue la habitual en estos casos: cortes, demoras y vecinos atrapados en una interna que no es la suya.
El reclamo apunta a que el aumento acordado no alcanza frente a la inflación. Esa postura ya había sido votada en asambleas internas y coincide con la posición de otros gremios estatales, como la Federación de Educadores Bonaerenses, que también rechazó el acuerdo salarial.
Pero el conflicto no terminó ahí. Al finalizar la movilización, se cruzaron los sectores opositores con la conducción de ATE Astilleros que encabeza Francisco Banegas. Hubo insultos, empujones y una tensión que dejó expuesta una fractura sindical que viene creciendo.
El trasfondo suma otro dato incómodo: el Astillero Río Santiago sigue sin conducción formal desde la renuncia de Pedro Wasiejko, a fines de agosto, y aún no tiene reemplazo. En ese vacío, las paritarias, las internas y los reclamos se acumulan.
El Gobierno provincial recibió a los manifestantes, pero el conflicto quedó lejos de desactivarse. Con un acuerdo cuestionado, sindicatos divididos y una empresa estratégica sin rumbo claro, la pregunta queda abierta: ¿el problema fue el 4,5% o todo lo que no se resolvió antes?