
El incendio ocurrido en la subestación de Tolosa provocó cortes en numerosos barrios de La Plata y multiplicó los reclamos contra EDELAP. La distribuidora está sometida al control del Estado provincial a través de OCEBA, lo que vuelve a poner bajo examen la fiscalización del servicio durante la gestión de Axel Kicillof.
Un incendio registrado durante la madrugada del lunes en una instalación de la subestación de EDELAP ubicada en Tolosa provocó un apagón que afectó a numerosos sectores de La Plata. Con el correr de las horas se multiplicaron los reclamos de vecinos que continuaban sin suministro y denunciaban dificultades para comunicarse con la empresa.
Según informó EDELAP, el episodio comenzó alrededor de las 2:30 en la subestación ubicada sobre calle 528, entre Camino General Belgrano y calle 9. Las causas del incendio permanecían bajo investigación y la compañía inició tareas de reconfiguración de la red para avanzar con la restitución progresiva del servicio.
Los cortes alcanzaron a Tolosa, Ringuelet, La Loma, San Carlos y diferentes sectores del Casco Urbano. También hubo reportes desde Barrio Norte, los alrededores de Plaza Moreno y distintas zonas del centro platense. En algunos puntos, los usuarios aseguraron haber permanecido sin electricidad desde el comienzo del incidente.
A las interrupciones se sumaron cuestionamientos por los canales de atención de EDELAP. Vecinos señalaron inconvenientes para registrar sus reclamos mediante la aplicación, WhatsApp y el servicio telefónico de la distribuidora.
El rol del gobierno de Kicillof
Aunque la operación, el mantenimiento de las instalaciones y la prestación directa del servicio corresponden a EDELAP, la empresa es una distribuidora con concesión provincial y se encuentra sometida al control del Organismo de Control de Energía Eléctrica de la Provincia de Buenos Aires (OCEBA). El propio organismo incluye a EDELAP entre las distribuidoras provinciales sujetas a su contralor.
Por ese motivo, el episodio no se limita a la responsabilidad operativa de la compañía. La fiscalización del cumplimiento de las obligaciones de EDELAP, la calidad del servicio y la eventual aplicación de sanciones corresponden al Estado bonaerense, actualmente conducido por Axel Kicillof.
El antecedente más reciente es significativo. El 29 de junio de 2026, OCEBA sancionó a EDELAP con una multa de casi $700 millones por incumplimientos vinculados con interrupciones del servicio ocurridas los días 2 y 3 de febrero de este año.
Además, el marco regulatorio establece que los concesionarios deben operar y mantener sus instalaciones de manera de asegurar la continuidad y calidad del suministro, mientras que OCEBA cuenta con facultades de fiscalización y sanción frente a incumplimientos.
Reclamos y controles bajo la lupa
Mientras EDELAP continúa trabajando para completar la normalización del servicio, el incendio abre nuevos interrogantes sobre el estado de la infraestructura, las tareas preventivas y los mecanismos de control sobre una empresa encargada de prestar un servicio público esencial.
Una vez restablecido completamente el suministro, el foco estará puesto en determinar las causas del incendio y establecer si existieron fallas que podrían haberse evitado. También será responsabilidad del gobierno bonaerense y de OCEBA determinar si la empresa cumplió con las obligaciones establecidas en su concesión y adoptar las medidas correspondientes.
El apagón vuelve así a colocar dos responsabilidades sobre la mesa: la de EDELAP por la prestación y el mantenimiento del servicio, y la del gobierno de Axel Kicillof por controlar y exigir que la concesionaria cumpla con esas obligaciones.