
A un mes de los incidentes frente al Palacio Municipal, cooperativas de reciclaje volverán a movilizarse contra la decisión de la gestión de Julio Alak de prescindir de sus servicios. Las organizaciones sostienen que la medida dejó a 300 trabajadores y sus familias sin ingresos.
El conflicto entre la Municipalidad de La Plata y las cooperativas de reciclaje continúa sin resolverse. Este lunes, desde las 10, trabajadores del sector volverán a concentrarse en Plaza Moreno para reclamar contra la decisión del gobierno de Julio Alak de dejar de contratar los servicios que prestaban para la recolección diferenciada y el procesamiento de materiales reciclables.
La nueva protesta tendrá lugar un mes después de la primera movilización frente al Palacio Municipal, que terminó con destrozos, intervención policial y 19 personas detenidas. La Comuna calculó posteriormente en más de $43 millones el costo de los daños ocasionados durante aquellos incidentes.
Según las cooperativas, la interrupción del esquema municipal de reciclaje dejó a 300 trabajadores y sus familias sin ingresos. Las organizaciones convocaron a la movilización bajo la consigna “Defendamos el reciclaje con inclusión social” y buscan volver a instalar públicamente el reclamo ante el Municipio.
Los recicladores sostienen que mantenían acuerdos con la Municipalidad para realizar tareas de recolección diferenciada y procesamiento de materiales. Sin embargo, señalaron que en los últimos meses la administración de Alak resolvió dejar de contratar esos servicios.
En paralelo, las cooperativas aseguraron que continúan trabajando junto a la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) en propuestas destinadas a planificar el sistema de reciclaje de la ciudad.
La relación entre las organizaciones y el Ejecutivo municipal quedó marcada por los graves episodios ocurridos durante la protesta anterior. Además de los daños en el edificio comunal y las detenciones, los manifestantes cuestionaron el operativo policial y denunciaron que también fueron demoradas personas que no participaban de los incidentes.
La nueva movilización vuelve a poner presión sobre la gestión de Alak: un mes después de los incidentes que terminaron con destrozos, detenidos y una denuncia penal, el conflicto que originó aquellas protestas permanece abierto y los trabajadores regresarán a las puertas de la Municipalidad para exigir una respuesta.