
Vecinos de la zona cercana a la estación aseguran que atraviesan una ola de asaltos desde hace casi un mes. Los ataques quedan registrados, pero denuncian que los sospechosos continúan circulando por el barrio.
La inseguridad vuelve a encender las alarmas en Ringuelet. Vecinos de las inmediaciones de la estación de trenes denuncian que desde hace casi un mes sufren robos prácticamente todos los días y reclaman respuestas a la Municipalidad de La Plata, encabezada por Julio Alak, y al gobierno bonaerense de Axel Kicillof, responsable de la Policía provincial.
El episodio más reciente ocurrió el martes, pasadas las 19, en 510 entre 6 y 7. Dos delincuentes armados interceptaron al amigo de una vecina que había llegado de visita y le robaron la moto frente a varios testigos.
El ataque se suma a una sucesión de hechos registrados en pocas cuadras. Una semana antes, dos personas forzaron la persiana de una florería ubicada en 6 y 510 y escaparon con mercadería y dinero de la caja.
También se denunció el robo de un automóvil en 510 entre 5 y 6. La víctima fue abordada por dos hombres cuando regresaba a su casa. En 6 y 511, además, se produjo una entradera y uno de los sospechosos fue reducido por un vecino antes de la llegada de la Policía.
“Ya no podemos salir de nuestras casas después de las seis de la tarde porque esto se convierte en tierra de nadie”, relató un frentista en declaraciones recogidas por 0221.com.ar.
Según los testimonios, existe presencia policial durante parte del día, pero los patrullajes disminuyen en los horarios considerados más críticos: después de las 18 y durante las primeras horas de la mañana. Los vecinos sostienen que esa falta de cobertura facilita la reiteración de los ataques.
Las cámaras particulares registraron varios de los robos y las imágenes fueron entregadas a las autoridades. Sin embargo, los residentes aseguran que los sospechosos continúan caminando por el barrio y observando viviendas pese a estar identificados.
La mayor preocupación se concentra en el pasillo ubicado detrás del complejo Estación Norte, junto a las vías. De acuerdo con los frentistas, los delincuentes utilizan ese sector como vía de escape y los efectivos policiales evitan ingresar.
El reclamo alcanza tanto a Kicillof, bajo cuya administración funciona la Policía Bonaerense, como a Alak, a quien los vecinos exigen reforzar la prevención y la coordinación local. La propia Provincia reconoce que el despliegue de patrulleros y efectivos forma parte de sus tareas de prevención del delito, como surge de sus operativos oficiales de seguridad.
“Estamos desamparados y cada vez nos sentimos más desprotegidos”, expresó una vecina. El pedido es concreto: más recorridos durante los horarios de mayor riesgo, intervención en la zona de las vías y medidas que permitan frenar una secuencia de robos que alteró por completo la vida cotidiana del barrio.