
La celebración por el pase de la Selección argentina a la final del Mundial volvió a reunir a una multitud en el centro platense. Residentes de la zona cuestionaron la falta de controles ante las motos con escapes modificados, los daños y los ruidos que se extendieron durante varias horas.
Vecinos de la zona de 7 y 50 reclamaron a la Municipalidad de La Plata que refuerce los controles durante los festejos masivos, luego de denunciar ruidos excesivos, circulación de motos con escapes modificados y daños en el espacio público durante la celebración por la clasificación de Argentina a la final del Mundial 2026.
La tradicional esquina del centro platense volvió a convertirse en el principal punto de encuentro de los hinchas después del triunfo ante Inglaterra. La concentración incluyó banderas, cánticos y bocinazos, pero también una importante presencia de motocicletas que aceleraron sus motores durante varias horas.
Según relataron residentes del sector, los ruidos provocados por los escapes modificados y las aceleraciones “al corte” continuaron prácticamente hasta la medianoche del miércoles, lo que dificultó el descanso de quienes viven en las inmediaciones.
La jornada también registró el incendio de un ciclomotor en medio de la multitud. Además, el kiosco de diarios ubicado en la esquina sufrió daños y debió comenzar a ser reparado durante la mañana siguiente.
Los testimonios difundidos en redes sociales y enviados al medio 0221.com.ar coincidieron en señalar que las quejas no estaban dirigidas contra la celebración deportiva, sino contra las conductas que excedieron los festejos y la falta de intervención de las autoridades municipales.
“Fue imposible descansar. Los escapes sonaban uno atrás del otro y estuvieron durante horas”, expresó uno de los vecinos. Otro residente sostuvo que las motos aceleraron de manera constante y reclamó medidas para evitar que una situación similar termine en un incidente de mayor gravedad.
El reclamo se repite cada vez que una celebración multitudinaria se concentra en esa zona del centro. Los frentistas pidieron que la gestión del intendente Julio Alak establezca operativos preventivos, controle los escapes modificados y proteja tanto a quienes participan de los festejos como a quienes viven y trabajan en el lugar.
La esquina de 7 y 50 continuará siendo uno de los principales puntos de celebración de la ciudad. El desafío para el Municipio será garantizar que los próximos encuentros puedan desarrollarse sin daños, riesgos ni ruidos prolongados que afecten a los vecinos.