
Cooperativistas realizaron una volanteada y semaforazo para reclamar por la continuidad de sus puestos laborales. Denuncian que unas 200 familias quedaron afectadas por la decisión de la Municipalidad de modificar el sistema de contratación.
Cooperativistas platenses realizaron este miércoles una volanteada y un semaforazo en distintos puntos de La Plata para reclamar por la continuidad de sus puestos de trabajo, luego de que la Municipalidad, conducida por Julio Alak, resolviera modificar el esquema de contratación de los servicios vinculados al reciclado, la limpieza de zanjas, el corte de césped y el barrido.
Bajo el lema “En defensa del reciclaje”, los trabajadores denunciaron que la decisión municipal dejó sin empleo a unas 200 familias cartoneras y reclamaron la reapertura de una mesa de diálogo. La protesta expuso, además, un nuevo capítulo de tensión dentro del peronismo local, con cooperativistas enfrentados a la gestión de Alak por el manejo de los contratos municipales.
Desde la Cooperativa de Reciclado explicaron que la jornada tuvo como objetivo dialogar con los vecinos y visibilizar la situación que atraviesan tras el final del vínculo contractual con la Comuna. Las actividades comenzaron por la mañana en 44 y 143, y continuaron durante la tarde en 44 y 8 y en 54 y 12.
El conflicto se profundizó luego de los incidentes registrados días atrás frente al Palacio Municipal, durante una manifestación vinculada a la licitación de servicios urbanos. Aquella protesta incluyó cortes de calle, quema de neumáticos y rotura de vidrios, en medio del malestar de los trabajadores afectados.
Tras esos hechos, la Municipalidad informó que dejará de contratar cooperativas de manera directa y que avanzará con licitaciones públicas, según lo establecido por la Ley Orgánica de las Municipalidades y las disposiciones del Tribunal de Cuentas bonaerense. Sin embargo, los cooperativistas sostienen que la medida fue comunicada “sin previo aviso” y que no hubo una propuesta concreta para garantizar la continuidad laboral.
Los manifestantes también cuestionaron que, frente a la pérdida de puestos de trabajo, el Municipio les habría ofrecido Tarjetas Alimentar como asistencia. Para los trabajadores, esa respuesta fue insuficiente y agravó el malestar contra la administración local.
En ese marco, los cooperativistas apuntaron contra Alak y denunciaron una contradicción política: mientras se recortan contratos laborales vinculados al reciclado, acusan al Municipio de sostener una estructura cargada de cargos políticos. “Echan trabajadores, pero llenan el Municipio de ñoquis”, es el reclamo que comenzó a circular entre los sectores afectados.
El conflicto deja a la gestión municipal frente a un problema doble: ordenar el sistema de contratación pública sin romper el tejido laboral de las cooperativas y, al mismo tiempo, contener una interna peronista que volvió a trasladarse a las calles de La Plata.