
El presidente Javier Milei respaldó a José Luis Espert tras el cierre de la causa vinculada a Federico “Fred” Machado en Estados Unidos. El mandatario sostuvo que las acusaciones contra el diputado libertario formaron parte de una maniobra política y mediática durante la campaña electoral.
El presidente Javier Milei defendió públicamente a José Luis Espert luego de que la Justicia de Estados Unidos retirara los cargos por narcotráfico contra Federico “Fred” Machado, empresario cuyo nombre había sido utilizado durante las elecciones legislativas de 2025 para vincular mediáticamente al dirigente libertario.
A través de un mensaje publicado en X, Milei aseguró que Espert fue víctima de una “operación política y mediática” destinada a perjudicarlo políticamente y cuestionó el tratamiento que distintos sectores políticos y periodísticos hicieron del caso.
“A José Luis Espert le destruyeron la reputación, lo empujaron al ostracismo y quisieron convertirlo en un criminal mediante una operación política y mediática infame”, expresó el mandatario.
El Presidente sostuvo además que las acusaciones difundidas durante la campaña carecían de pruebas y remarcó que la resolución judicial confirmó la inocencia vinculada al caso utilizado para atacar al economista liberal.
“Finalmente, la Justicia de Estados Unidos aceptó la declaración de inocencia respecto del narcotráfico del que se acusaba a la persona utilizada para golpear y ensuciar a José Luis Espert”, afirmó.
Milei también cuestionó la lógica de las denuncias y defendió la trayectoria pública y privada del diputado nacional. “¿A quién se le ocurre que, después de toda una vida de trabajo en el sector privado, Espert entra en política para lavar dinero del narcotráfico?”, escribió.
En otro tramo del mensaje, el jefe de Estado apuntó contra dirigentes políticos y periodistas que difundieron las acusaciones y aseguró que el episodio tuvo un fuerte impacto sobre la imagen pública de Espert.
La publicación presidencial se conoció luego de la resolución judicial en Estados Unidos que dejó sin efecto las acusaciones contra Machado y reabrió el debate político sobre el uso de denuncias y operaciones mediáticas en contextos electorales.