
El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, sostuvo que las movilizaciones no modifican la situación fiscal del país y volvió a cuestionar la ley de financiamiento universitario aprobada por el Congreso.
El Gobierno nacional relativizó la convocatoria de la marcha universitaria realizada este martes y reafirmó que mantendrá la política de restricción presupuestaria sobre las universidades públicas. Así lo expresó el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, quien aseguró que “el número no es importante” y consideró que la protesta tuvo un carácter político.
En declaraciones a Radio Mitre, el funcionario sostuvo que las manifestaciones no modifican las decisiones de gestión ni el escenario fiscal actual. “Esto es una república, los legisladores y el presidente se eligen en elecciones libres, no por quién junta más gente”, afirmó.
Álvarez planteó además que, independientemente de la cantidad de asistentes, la situación presupuestaria continuará condicionando al Gobierno. “Podés juntar 100 mil personas, un millón o cinco millones, pero al otro día la restricción presupuestaria sigue estando ahí”, señaló.
El subsecretario también vinculó la organización de la protesta con sectores opositores al oficialismo. “Está organizada por los partidos opositores, aquellos partidos que no están de acuerdo con la política del Gobierno están al frente de esta organización”, expresó.
Por otra parte, volvió a cuestionar la ley de financiamiento universitario impulsada por el Congreso, al considerar que carece de una fuente de financiamiento definida. Según explicó, la normativa “nació muerta” porque, a su entender, incumple principios establecidos en la legislación de administración financiera del Estado.
La movilización universitaria reunió a estudiantes, docentes, autoridades académicas y organizaciones sindicales en distintos puntos del país para reclamar por el presupuesto destinado a las universidades públicas y exigir el cumplimiento de la ley aprobada por el Congreso.
Desde el Gobierno, sin embargo, insistieron en que la situación económica obliga a sostener las medidas de ajuste fiscal mientras continúan las discusiones sobre el financiamiento del sistema universitario.