Por Santiago Rey, Founder & CEO de WiGou
La logística del ecommerce en Argentina ya no admite romanticismos ni excusas. El consumidor quiere precisión, rapidez y trazabilidad, y no le interesa cómo se resuelven detrás de escena los problemas que históricamente frenaban a las empresas.
En este contexto, la inteligencia artificial no es una moda sino una herramienta que está reescribiendo el modo en que operamos y el filtro que separa a quienes evolucionan de quienes quedan fuera del mapa.
Durante años, la logística fue tratada como un engranaje operativo, casi un trámite. Hoy es un frente estratégico que define competitividad. Cada minuto improductivo, cada desvío en una ruta, cada paquete mal gestionado se traduce en pérdida de margen y, peor aún, en pérdida de confianza.
Por ello, la tecnología permite anticipar la demanda, ordenar depósitos, ajustar procesos y reducir costos sin golpear al consumidor.
El punto más desafiante sigue siendo la última milla. Allí se decide la satisfacción del cliente y se concentra el gasto más difícilde controlar.
En ese sentido, la IA permite diagramar rutas con una eficacia imposible de lograr con métodos tradicionales. Permite prever picos, evitar desvíos y sostener tasas de cumplimiento que antes eran impensadas. Claramente, se trata de trabajar con mejor información para tomar mejores decisiones.
Otra tendencia que se acelera es la búsqueda de soluciones integrales. Muchas marcas entienden que la logística no se improvisa y optan por tercerizar su operación completa.
La escala, la eficiencia y la capacidad de adaptación dejan de ser privilegios de pocas empresas y pasan a ser condiciones necesarias para competir en un mercado cada vez más exigente.
Las pymes también están en esta transición. Incluso con recursos limitados, comprendieron que la tecnología no es un lujo, sino un requisito básico para no quedar rezagadas. La rapidez es la vara mínima para entrar a la conversación.
Lo que viene no es más simple, pero sí más claro. Un consumidor impaciente, informado y acostumbrado a recibir todo en tiempos cortos obliga a profesionalizar cada tramo de la cadena. La logística se convirtió en el pilar que sostiene la expansión del ecommerce en el país. Quien no entienda esto, pierde terreno.