
Los libertarios en Provincia impulsan una reforma constitucional para pasar a un sistema unicameral. Prometen menos gasto y más velocidad legislativa, pero el impacto político sería profundo.
La Libertad Avanza puso en marcha uno de sus proyectos más ambiciosos en la provincia de Buenos Aires: eliminar el sistema bicameral y convertir la Legislatura en una única cámara. La iniciativa fue presentada por el diputado bonaerense Héctor Gay, en línea con el plan que viene impulsando Sebastián Pareja para avanzar con reformas estructurales en 2026.
El proyecto no es menor. Implica convocar a una Convención Reformadora que revise artículos clave de la Constitución provincial y rediseñe por completo el funcionamiento del Poder Legislativo. En concreto, busca eliminar la duplicidad entre Diputados y Senadores, una estructura que, según sus impulsores, genera burocracia, demora en la sanción de leyes y un gasto político difícil de sostener.
El argumento central es doble: eficiencia y costo. Desde LLA sostienen que el sistema actual duplica estructuras administrativas, asesores y circuitos legislativos, mientras que una sola cámara permitiría agilizar decisiones en un contexto económico y social más exigente. En paralelo, el discurso apunta directo a la “casta”, con la promesa implícita de recortar cargos y reducir el peso del aparato político.
Pero la reforma abre un frente de tensión mayor. La unicameralidad no solo implica menos bancas: obliga a redefinir la representación por secciones electorales, reorganizar comisiones y alterar el equilibrio de poder entre fuerzas políticas. Traducido: menos lugares para negociar, menos espacios de influencia y un tablero completamente nuevo.
El proyecto también se conecta con otra idea que circula en el entorno de Pareja: la fusión de municipios pequeños para reducir gasto estatal. Aunque no es condición directa, ambas propuestas apuntan a lo mismo: achicar estructuras que hoy sostienen gran parte de la lógica política territorial.
No es la primera vez que se intenta. Desde 2022, distintos sectores de la oposición vienen proponiendo eliminar la bicameralidad con argumentos similares: menos gasto, menos trabas y mayor eficiencia. Sin embargo, nunca logró avanzar en el recinto. La diferencia ahora es el contexto político y la decisión de empujar una reforma constitucional más amplia.
Hoy, 16 jurisdicciones del país ya funcionan con legislaturas unicamerales. Buenos Aires, la provincia más grande y políticamente más compleja, sigue siendo una de las excepciones.
La discusión recién empieza, pero el eje ya está planteado: si la política bonaerense está dispuesta a achicar su propia estructura o si, como tantas veces, la reforma vuelve a chocar contra los intereses que debería modificar.