
Un joven fue baleado tras un robo en San Carlos. Ocurrió a metros de una institución penitenciaria. La secuencia expone un patrón que se repite: violencia incluso cuando el delito ya está consumado.
Un repartidor de 24 años fue víctima de un violento asalto en La Plata que terminó con un disparo a quemarropa, aun cuando los delincuentes ya habían logrado su objetivo: robarle la moto.
El hecho ocurrió en la zona de 134 entre 43 y 44, en San Carlos, a pocos metros de la Escuela de Cadetes del Servicio Penitenciario Bonaerense. La víctima, identificada como Brian Galván, circulaba en una Mondial 110 cc cuando fue interceptado por dos motochorros.
Según la reconstrucción, los atacantes lo empujaron hasta hacerlo caer sobre el asfalto y, una vez reducido, le sustrajeron el vehículo. Pero la secuencia no terminó ahí: antes de escapar, uno de los delincuentes disparó contra el joven, hiriéndolo en el brazo a la altura del codo.
El proyectil tuvo orificio de entrada y salida, y aunque no se informaron detalles oficiales sobre su estado de salud, el episodio vuelve a poner el foco en un patrón que se repite: la violencia no como reacción, sino como parte del método.
La moto robada, patente A251HKD, fue incorporada al sistema de secuestro activo, mientras que la investigación quedó en manos de la UFI N°1. La Policía Bonaerense analiza cámaras de seguridad para intentar identificar a los agresores, que escaparon sin dejar rastro.