
El Gobierno bonaerense aprobó una nueva actualización tarifaria para las distribuidoras eléctricas. Aunque el aumento es moderado, se suma a una seguidilla de subas que presiona el bolsillo.
La Provincia de Buenos Aires autorizó un nuevo aumento en las tarifas de electricidad que impactará en las próximas facturas. La medida alcanza a usuarios de EDELAP, EDEA, EDEN y EDES, y se oficializó a través de la Resolución N°173 del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos.
El ajuste promedio será del 1,3%, pero se suma a una serie de incrementos recientes en servicios esenciales como transporte, gas y educación privada. En términos concretos, un usuario residencial sin subsidios pasará de pagar alrededor de $52.000 a $52.650 mensuales, mientras que quienes cuentan con subsidios verán su factura subir de $33.300 a unos $33.700.
El aumento responde a la actualización del Valor Agregado de Distribución (VAD), uno de los componentes centrales de la tarifa, junto con modificaciones en los precios mayoristas de la energía y el transporte definidos a nivel nacional.
Aunque el impacto individual puede parecer menor, el contexto lo amplifica: se trata de otro ajuste en una cadena que se acumula mes a mes. El nuevo cuadro tarifario comenzará a aplicarse sobre los consumos de abril, por lo que las facturas con aumento llegarán a partir de mayo.
El número puede ser chico en porcentaje, pero la lógica es otra: cuando todo sube al mismo tiempo, el problema deja de ser el cuánto… y pasa a ser el hasta cuándo.