
Un relevamiento nacional ubica al Presidente con amplia ventaja rumbo a 2027. La oposición aparece fragmentada, con mala imagen y sin capacidad de capitalizar el descontento.
Una encuesta nacional de la consultora QMonitor vuelve a marcar una tendencia que empieza a consolidarse: Javier Milei lidera con claridad la intención de voto y se posiciona como el principal actor político de cara a las elecciones de 2027.
El estudio, realizado sobre 1.645 casos en todo el país, le otorga al Presidente un 40% de intención de voto. Detrás aparece Axel Kicillof con el 28%, mientras que el resto de los dirigentes queda muy relegado: Juan Schiaretti (5%), Myriam Bregman (4%) y Nicolás del Caño (2%). Con estos números, Milei podría imponerse en primera vuelta si el escenario se mantuviera.
El dato no es solo electoral. El respaldo al Gobierno se sostiene con más fuerza en el interior, donde alcanza un 51% de aprobación, consolidando una base territorial clave que ya había sido determinante en 2023.
Además, el núcleo duro del oficialismo muestra niveles de apoyo casi totales. El Índice de Apoyo Ciudadano (IAC) entre votantes mileístas llega a 7,7 sobre 10, una cifra alta para un gobierno en ejercicio. Incluso en sectores no alineados completamente, como votantes del PRO, el índice se mantiene en 5,3, lo que sugiere acompañamientos parciales pero relevantes.
En paralelo, la encuesta expone un problema más profundo para la oposición: no logra convertirse en alternativa. El 74% de los encuestados desaprueba su comportamiento y el 63% considera que no está preparada para gobernar en 2027.
El escenario que se dibuja no es solo de ventaja oficialista, sino de vacío opositor. No hay hoy una figura que ordene, sintetice o dispute liderazgo con capacidad real de crecimiento.
Más que un techo alto para Milei, el dato que inquieta es otro: la oposición todavía no encontró el piso desde donde empezar a competir. Y el reloj electoral ya está corriendo.