
Un acuerdo salarial del Congreso vuelve a poner el foco en las dietas legislativas.
Con la nueva paritaria, los sueldos de los senadores subirán a $11,5 millones brutos, aunque algunos bloques ya anunciaron que no aceptarán el aumento.
El incremento surge del acuerdo alcanzado entre los gremios legislativos y las autoridades del Congreso, que establece un aumento acumulado del 12,5% para los trabajadores parlamentarios con subas mensuales retroactivas a diciembre.
Como los sueldos de los senadores están atados al valor del “módulo” legislativo, cada actualización salarial del personal impacta automáticamente en las dietas de los legisladores.
Cómo se llega a los $11,5 millones
La cifra surge de una resolución votada por el propio Senado en 2024 que fijó la dieta en 4000 módulos, distribuidos así:
- 2000 módulos de dieta
- 1000 módulos por gastos de representación
- 500 módulos por desarraigo
Ese esquema también incluyó un agregado inédito: la “dieta 13”, equivalente a un aguinaldo.
Con el nuevo valor del módulo —que llegará a $2874,26 en mayo— el ingreso bruto de los senadores terminará ubicándose en torno a los $11,5 millones.
La reacción política
El aumento volvió a generar ruido político.
El bloque de La Libertad Avanza, encabezado por Patricia Bullrich, anunció que sus senadores no aceptarán la suba.
En un comunicado señalaron que “el pueblo espera una respuesta coherente con nuestros principios” y que, por ese motivo, consideran que sus salarios no deben incrementarse.
También se desmarcó del tema la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien recordó que no decide los sueldos del Senado.
“Como vicepresidente no soy senador y no decido cuánto cobran”, afirmó, y propuso que quienes reciban el aumento donen el dinero a la Fundación del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.
La opción de renunciar al aumento
Según fuentes parlamentarias, los senadores pueden renunciar al incremento o donar el excedente a entidades de bien público, un mecanismo que ya se aplicó durante buena parte del año pasado.
En aquel momento, varios legisladores optaron por no cobrar la suba, aunque el kirchnerismo decidió percibir los aumentos completos.
Un debate que vuelve cada vez que suben los sueldos
La última actualización de las dietas había sido en noviembre, cuando los ingresos habían quedado en $10,2 millones brutos.
Aunque el monto suele generar polémica pública, en el Congreso recuerdan que otros cargos del Estado superan ampliamente esos números, como jueces federales o directores de empresas públicas, cuyos sueldos pueden superar los $20 millones mensuales.
El problema es otro.
Cada vez que suben los salarios legislativos aparece la misma escena:
senadores que votan el esquema, paritarias que lo actualizan automáticamente… y luego políticos que anuncian que no van a cobrar el aumento.
La pregunta queda flotando en el aire:
si el sistema está diseñado así, ¿por qué el debate aparece siempre después de que el aumento ya está firmado?