
La Justicia investiga a un hombre que trabajó en organismos del Estado bonaerense y que fue educador en el Hogar Padre Cajade. Está acusado de abusar durante años de un adolescente alojado en la institución. La causa ya sumó una segunda víctima.
Un caso estremecedor sacude a La Plata. La Justicia detuvo a Gustavo Adolfo Docters, un trabajador vinculado al Gobierno bonaerense que fue educador en el Hogar Convivencial de la Obra del Padre Cajade, acusado de abusar sexualmente de un adolescente durante varios años.
La investigación está a cargo del fiscal Álvaro Garganta, quien imputó al acusado por abuso sexual gravemente ultrajante, abuso sexual con acceso carnal y corrupción de menores.
Según la acusación, los hechos habrían ocurrido entre 2015 y 2019, cuando la víctima tenía entre 13 y 17 años.
De acuerdo con el expediente, Docters habría aprovechado su rol dentro del hogar —donde trabajaba como cuidador y educador— para acercarse al chico y construir un vínculo de confianza. Con el tiempo, esa relación se habría transformado en un esquema de manipulación y sometimiento emocional.
La investigación sostiene que el acusado brindaba ayuda económica a la familia del menor, una situación que habría reforzado su poder sobre la víctima.
Los abusos habrían ocurrido tanto dentro del hogar como en la casa del acusado.
El caso salió a la luz el mes pasado cuando las autoridades del propio hogar realizaron la denuncia.
El testimonio del joven fue evaluado por una psicóloga, quien concluyó que el relato no presenta signos de fabulación y es compatible con un cuadro traumático.
La causa además sumó una segunda víctima: un joven que denunció abusos durante años bajo amenazas de difusión de fotos y videos íntimos obtenidos mediante un perfil falso.
Tras conocerse la denuncia, el Organismo Provincial de la Niñez y Adolescencia informó que Docters fue desvinculado de sus funciones.
El acusado fue detenido por la DDI de La Plata y se negó a declarar ante la Justicia.
El caso vuelve a abrir un debate incómodo: qué controles existen dentro de instituciones que alojan chicos en situación de extrema vulnerabilidad y cuánto tarda el sistema en detectar situaciones de abuso.
La investigación recién empieza.
Pero la pregunta que queda es inevitable: cómo pudo sostenerse durante años una situación así dentro de un hogar de contención.