
Con el respaldo de bloques aliados y gobernadores dialoguistas, el oficialismo busca convertir en ley el nuevo régimen penal juvenil y la reforma laboral. Afuera del Congreso hubo protestas y cortes; adentro, los votos estarían garantizados.
El Senado comenzó este viernes el debate de dos proyectos centrales para el Gobierno: la baja de la edad de imputabilidad a 14 años para delitos graves y la denominada “modernización laboral”.
La sesión arrancó con 40 senadores presentes y con parte del interbloque peronista ausente en el recinto. El oficialismo confía en reunir los votos necesarios para convertir ambos proyectos en ley durante la jornada.
En primer lugar, se trató el nuevo régimen penal juvenil, que ya cuenta con media sanción de Diputados. El punto más sensible es la reducción de la edad de imputabilidad para delitos graves, que pasaría de 16 a 14 años. El tema divide aguas: mientras el Gobierno sostiene que se trata de adecuar el sistema a una realidad delictiva más compleja, sectores opositores y organizaciones sociales advierten sobre el impacto en derechos de menores y el sistema penitenciario.
Luego se discutirá la reforma laboral, que vuelve al Senado en segunda revisión. La Cámara alta deberá definir si acepta la eliminación del polémico artículo 44 sobre licencias médicas —modificado en Diputados tras la controversia— o si insiste con la versión original aprobada en febrero.
La reforma, con más de 200 artículos, introduce cambios de fondo:
- Modifica el esquema de indemnizaciones, con actualización por inflación más un 3% anual.
- Reduce la base de cálculo indemnizatoria excluyendo conceptos como aguinaldo o vacaciones.
- Establece un tope salarial de hasta tres veces el promedio del convenio colectivo.
- Crea los Fondos de Asistencia Laboral (FAL), con aportes patronales del 1% al 2,5% según el tamaño de la empresa.
- Amplía la jornada laboral hasta 12 horas diarias con descanso obligatorio entre jornadas.
- Permite fraccionar vacaciones y habilita contratos parciales más flexibles.
El oficialismo ya logró 42 votos a favor en la media sanción anterior, acompañado por la UCR, el PRO y senadores vinculados a gobernadores dialoguistas. En Diputados, el proyecto también avanzó con 135 votos positivos. No se prevé un cambio significativo en esos números.
Mientras tanto, en las inmediaciones del Congreso, organizaciones de izquierda se movilizaron con cortes en la Avenida 9 de Julio y luego marcharon hacia el Parlamento. Hubo tensión con las fuerzas de seguridad y complicaciones en el tránsito.
Dos debates de alto voltaje en un mismo día: uno atraviesa la política criminal y la edad penal; el otro redefine reglas de contratación, despido y jornada laboral.
La pregunta ahora no es solo si se aprueban —todo indica que sí— sino cómo impactarán en la práctica. ¿Se traducirán en más seguridad y empleo formal o abrirán nuevos frentes de conflicto judicial y social?